Los Bonnefil, en su lugar

Hasta hace un par de años, ignorante de tantos aspectos de la historia patria, el apellido Bonnefil no me decía mucho, excepto por su parentesco tanto con el naturalista suizo Paul Biolley -venido a Costa Rica con su homólogo Henri Pittier, y casado con Isabel Constantine Bonnefil-, como con ese gran escritor y entrañable ser humano que fue don Joaquín Gutiérrez Mangel; de...
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Tal vez luego, Luis Diego

Estoy estremecido, consternado, muy dolido. Aunque tenía más de 20 años de no ver a Luis Diego, sobre todo porque durante un largo período él vivió en San Vito y Sarapiquí, y yo en Turrialba, el acceso a Internet nos permitió mantenernos en contacto, y siempre supe que del otro lado de la línea tenía a mano al colega gentil y colaborador, de cuyas abundantes...
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Entre tumbas

Debo decir, de inicio, que no padezco de necrofilia. Por el contrario, amo profundamente lo vivo y todo lo viviente, tanto por mi forma de percibir y sentir las cosas, como por mi formación profesional. ¡Tremendo contrasentido sería que un biólogo no amara todas las maravillosas manifestaciones en cómo se expresa la vida! Pero tampoco padezco de necrofobia, y confieso que desde muy...
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Amy Bradley, aquella frágil maestrita

Hace pocos años, nomás iniciando la lectura del voluminoso y sabroso libro *Entre silladas y rejoyas*, editado por el lingüista Miguel Ángel Quesada, el cual en cierto sentido representa la continuidad del libro clásico *Costa Rica en el siglo XIX. Relatos de viajeros*, de don Ricardo Fernández Guardia, hallé un capítulo que me pareció curioso, por varias...
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El perdón de don José León

Por **Luko Hilje**, biólogo – [email protected]é a leer con sumo interés y expectación el artículo “¡Tres veces perdón!”, del escritor José León Sánchez (*La Nación*, 23/09/09), esperando hallar ahí la respuesta solicitada en mi artículo “Juan Rafael Mora, ¿frío asesino?” (*La Nación*, 17/08/09), pero al llegar al...
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