Barrio ¿qué?… ¡Barrio Chino!… ¿Y los chinos?

Nací en el Barrio de La Soledad, hace ya demasiados años para mi gusto, pero guardo fresco en mi memoria, los recorridos por el Paseo de los Estudiantes con mis padres o mis abuelitas; las verdulerías y pulperías donde compraban el diario porque entonces no había supermercados, las tortillas humeantes envueltas en hoja de plátano, que palmeaban señoras que con ese oficio sacaban adelante familias de profesionales, en un país donde la movilidad social era una realidad y se conseguía a base de educación.  En la puerta de la casa nos dejaban el pan y la botella de leche tempranito por las mañanas; a nadie se le ocurría robarla.

 

Mi casa, para mejores señas, estaba sobre la calle 8 a media cuadra del Paseo de los Estudiantes, era conocida como “la casa de la cucaracha”.  Nada tenía que ver esa designación con los molestos insectos, sino por la infame “alta sociedad costarricense” del siglo anterior que puso ese grosero mote a una mujer buena y educada, que fue la compañera del Presidente Ricardo Jiménez.  Incluso una vez escuché una anécdota que unas  damas de esa alta sociedad lo visitaron para sugerirle pusiera un techo o cerca a la zona roja y respondió irreverentemente que habría que hacerlo a todo San José, aunque ofendió a las proponentes, callaron porque encerraba una gran verdad.

 

Al enterarme por la prensa de la inauguración del célebre arco chino, decidí ir a verlo.  Está justo a la entrada del Paseo de los Estudiantes, que según el alcalde no le va a cambiar el nombre, sería fatal lo hiciera porque es una de las pocas calles de la capital que tiene nombre y la gente lo usa, pero con mayor razón porque se le acusaría de intentar borrar la memoria histórica y el reconocimiento a los estudiantes del Liceo de Costa Rica y los Colegios Seminario y Señoritas, quienes auspiciados nada menos que por Carmen Lyra, derrotaron en las calles la tiranía de los Tinoco.  Años después, en reconocimiento a la gesta dieron el nombre de Paseo de los Estudiantes a la Calle 9 de San José.

 

Al ver la gran obra terminada, quedé atónita, mientras escuchaba lo que decía la gente al pasar: “¡Es espeluznantemente feo!” fue el primer comentario que oí, al rato otra persona dijo “¡Qué polada!” una señora que pasaba al verlo, dijo: “¡Tanto tiempo para eso!” y así fueron desfilando los comentarios negativos uno tras otro.  Solamente una que otra persona, comentaba que pasar bajo ese arco traía buena suerte, según lo dijo la prensa… ¡Pero no se puede pasar bajo el arco!  Como es la tónica de los últimos gobiernos, inauguran obras por hacerse o a medio palo.  El arco chino inaugurado está completamente bloqueado, con maquinaria, trabajadores y vallas, sólo se puede pasar por un lado, tomé varias fotos como respaldo a mis palabras, no hacía falta, en redes salen por montones y todas con comentarios negativos.

 

Y es que si el arco fuera hermoso, pero más bien dan ganas de llorar.  El elevado costo y desperdicio de recursos para construir un verdadero adefesio.  Con tubos de PVC simulan bambú o tejas y para rematar en un intento de hacerlo como un encuentro de culturas, pusieron unas esferas de cemento -imitando las esferas de piedra de la zona sur del país- pero con garabatos chinos impresos en rojo.  Quienes han viajado a China saben que tales arcos son obras de arte, este simplemente no lo es.

 

Siguiendo el recorrido, impresiona que el piso del Paseo de los Estudiantes lleva los colores amarillo, rojo y verde, ahí nada combina, el mal gusto es la nota predominante así como la ausencia de chinos.  Es inexplicable que se haya seleccionado ese sitio para hacer un Barrio Chino, existiendo lugares como Cañas, Puntarenas y Limón donde sí existen comunidades chinas… ¡hasta cementerio chino tienen!¡Aquí habrá que importar los chinos!; de por sí, ya todo se importa de ese país, pero lo más paradójico es que tampoco podrá llamarse “Barrio Chino” porque ese nombre está registrado.

 

Si conté ocho negocios chinos en el recorrido del arco a la Casa del Tornillo, fue mucho. Ese es el único segmento  adoquinado, el resto del Paseo de los Estudiantes sigue siendo un verdadero desastre.  Lo que hay son pizzerías, panaderías (Samuelito), lavanderías, heladerías Money Gram, Ticabus y por supuesto ¡Claro!

 

Al llegar a la iglesia La Soledad, vi que la están pintando y me pareció va a quedar muy bonita.  Todavía recuerdo las dos araucarias que por años se erguían como centinelas, dejando caer constantemente hojas que parecían agujas y que hace unos años debieron cortarlas porque amenazaban caerse, además no eran especies endémicas. La llegada a la la plazoleta de la Soledad fue lo más chocante, lo que hay es un legítimo arroz con mango:  una estatua de un músico, luego la del inglés John Lennon, otra del uruguayo Artigas y para redondear la del argentino-francés-uruguayo Gardel donde apilaron escombros, arena y adoquines sin respetar la devoción manifiesta de muchos al zorzal criollo, quien desde la tumba debe estar implorando: “El día que me quieras…”

 

La arquitectura de la zona, no tiene absolutamente nada que ver con la de China, ni siquiera dos pequeños supermercados desordenados y sucios, así como unos negocios de tiliches ordinarios y baratijas, o la sucursal del Banco Cathay exhiben arquitectura china.  La  multiculturalidad es lo que predomina,  hasta la vetusta Escuela España, ahora pintada de rojo y amarillo -no entendí si quieren que parezca la bandera china o la bandera española-  lo cierto es que quedó atrapada en la improvisada iniciativa.

 

Este país y especialmente la capital, no pueden ni deben dejarse en manos de una persona o un Concejo Municipal, para que tomen decisiones de esta envergadura sin consulta y asesoría, porque el resultado ha sido la lenta e implacable destrucción de la “tacita de plata”, así se le conocía a la capital de antaño,  que era pequeñita y bella.  Hoy casi  todos los edificios hermosos del siglo anterior han sido demolidos para dar espacio “al desarrollo”.  Ni siquiera la hermosa Biblioteca Nacional se libró del mazo, convertida hoy en un vulgar parqueo.

 

Lo mejor que puede hacer el Alcalde y la Municipalidad de San José es abandonar la idea de un Barrio Chino en el lugar equivocado, dejar en paz el Paseo de los Estudiantes, el célebre arco, el Barrio de La Soledad y tratar de integrar la rica coexistencia de diferentes nacionalidades manifiestas en esa zona, a ver si algún día logramos avanzar de la multi-culturalidad, una auténtica inter-culturalidad.

 


11 Comentarios

  1. Yolanda Gutiérrez Ventura

    SIGO INSISTIENDO, POR QUE NO SE PUSO EL FAMOSO ARCO, O EL BARRIO CHINO EN UN SITIO TAN CONFLICTIVO COMO LO ES LA ZONA ROJA, DONDE EN VERDAD TODO EL LUGAR ES UN BASURERO HUMANO, DONDE LA LEY DE VIOLENCIA, LA DROGA, LA PROSTITUCION, Y DEMAS VERGUENZAS SOCIALES, HACEN DE ESTE LUGAR UN CAOS ABSOLUTO, LO TRISTE DE TODO, ES QUE NOS RASGAMOS LAS VESTIDURAS AL MEJOR ESTILO DE LOS FARICEOS, Y TIRIOS Y TROYANOS DEFIENDEN SUS PUNTOS DE VISTA, LO MAS QUE HACEMOS ES UNA PUBLICACION EN ESTE MEDIO, MI MADRE DECIA “POR UN OIDO LE ENTRA Y POR EL OTRO LE SALE”, CRUEL VERDAD, LOS GOBIERNOS YA NO TIENEN OIDOS Y MUCHO MENOS CONCIENCIA DE LA GRAVEDAD DE LOS HECHOS, PRIMERO FUE EL ESTADIO, CON TODO Y MUEBLES, LUEGO RECOPE, AHORA EL BARRIO CHINO Y MAÑANA…..¿ QUE DE VERDAD ES NUESTRO? CUAL EL DESTINBO QUE LE ESPERA A LOS HIJOS DE NUESTROS HIJOS, ¿ QUE DE ESTE PAIS, GLORIA DE LOS ABUELOS….¡¡ Un mamarracho completo….este arco de Juanito Araya !!! Hay gente que vende a su madre con tal de agarrar plata.
    No tienen asco para clavar en esa esquina d…

  2. Helen Amrhein

    Ya lo han visto?? es que todavía no me lo puedo creer, este mamarracho sigue siendo el colmo de la improvisación y servilismo. Si en algo se ha lucido la Muni de don Johny es en la zarta de mamarrachos que ha contratado dis que en pro de la cultura. Y si tiene razón la articulista, para muestra nada más caminar un poco y llegar a la plazoleta de la Soledad…así se invierten lo poco que se invierte en ornato…acharita plata!

  3. Rogelio Ramos Valverde

    de José Calvo. Tal vez el mamarracho cumpla un buen propósito: bloquear el camino de una candidatura. Polo tenía que ser, porque no se pueden esperar peras de un olmo. Doña Flora me recordó los años en que yo iba a leer a la Biblioteca Nacional, que es ahora un parqueo, para sentirme muy a gusto con su ambiente. Eso es lo que se debería haber conservado. Me acordé también de cuando la municipalidad de Cartago decidió quitarle la verja francesa al parque Central, a pesar de los intentos de conservarla de don Mario Sancho, que por lo menos la obtuvo para el Colegio San Luis. Y de la iniciativa de pintar las Ruinas de la Parroquia, detenida por el finado señor Murillo.

  4. jorge sanchez

    Parece que es la moda, en cada gran ciudad debe de haber un barrio Chino y a la larga no sea mala la idaea, el problema medular en este caso junto con el mal gusto apuntado por la cronista es que ese no era el lugar indicado. El paseo de los estudiantes es una calle llena de historía patría y de remembrazas del viejo San José.

  5. Tavo Retana

    Creo que todos están equivocados…¡porque me parece que estamos hablando del Barrio Cochino!, y mas que cochino, caótico, a la deriva, como lo es la gestión del johnny (así en minúscula). Lamentablemente San José es el modelo a escala de nuestra Costa Rica, curiosamente dominadas ambas por la decadencia de un partido putrefacto. No conocí el Paseo de Los Estudiantes que narra doña Flora (me hubiera encantado), pero estoy seguro que era tal como ella lo describe: acogedor, jovial, con olor a hogar, y por supuesto culto, que es de lo que terriblemente adolescemos en la administración pública. Se revuelca Gardel, Lennon quedó petrificado; pero Carmen Lyra,y mis abuelos Josefinos querrían no resuscitar ante tanta estupidez y servilismo. Dios ¿Cuándo exterminaremos a estos mafiosos?

  6. Mario Carazo

    Muy apropiado el artículo de Flora en defensa, más que de la historia de la ciudad, que se lo han ido apiando a golpes certeros, del elemental gusto que debe privar en cualquier obra pública.
    La Plaza de la Soledad ya era una mezcolanza horrible aún antes de la idea del barrio chino; los faroles y los pollos del Paseo de los Estudiantes se habían ido eliminando para dar lugar a paradas de autobús; los negocios, que no son chinos en su altísima mayoría (ciertamente hay solo cinco negocios chinos de la avenida segunda a la avenida octava, y ninguno en las siguientes cuatro cuadras hasta el final) se han ido decrepitando aceleradamente.
    Talvez con esto se mejoren los pisos de las aceras, pero estoy informado de que lo que van a hacer es combinar lo peatonal con vías exclusivas para autobuses. Interrumpidas apenas por unas pelotas insalvables en las intersecciones … De paseo a pista!. Un humarascal en vez de un espacio abierto como el que se ha proclamado.
    Y los chinos? En Pekin esperando nuevos incautos que van a recibir dádivas y regresan con cachivaches baratos … pero claro, “de gratis”.

  7. Dora Alpízar

    Siempre me he preguntado ¿cómo la Biblioteca Nacional se convirtió en parqueo?, ¿Quien es el dueño, el estado?
    Volviendo al tema del cometario, uf sin comentarios.

    • Marco Tulio Zeledón

      El terreno donde se encontraba la antigüa Biblioteca Nacional había sido donado al Estado por su propietario, un señor de apellido Lines, pero con una “nuda registral” que establecía que cuando ya no fuera de uso de la misma, esta propiedad pasaría a manos de sus descendientes. Nadie tomó la previsión de declararlo patrimonio histórico y sorpresivamente fue demolido.

  8. Oscar Saborio

    Con un poco de envidia y muchisima admiración, quisiera conocer a doña Flora Fernández, ella sabe muy bien expresarse, por eso leo todo lo que escribe, me imagino que contemporanea mía, aunque un poco menor, pero le tengo envídia a su gran patriotismo, que le sale por lo poros.
    no fuimos vecinos cercanos ella de la iglesia de la Soledad y yo de la iglesia de la Dolorosa avenida diez entre calle central y primera, le preguntare a mi hermana Hilda si ella la conoce o quizá mi querida prima María de los Angeles Alvarado de Redondo, que hace años fué vecina de la Soledad, quisiera conocerla antes de cantar viajera.

  9. Sol Fernandez

    He disfrutado la narracion de Flora en lo que fue el barrio La Soledad, donde ella se crio y muchas familias josefinas vivieron, en cuenta los Bustamante por parte de mi madre. El adefesio descrito es simbolo de la traicion, de la corrupcion, del entreguismo, ¿como iba a ser algo bello? Lo tenemos alli para recordarnos la clase de politicos que nos han estado gobernando. Hasta cuando?

  10. carlos espinoza

    Perdon q llegue tarde a este comenttario, pero no puedo dejar asar la oportunidad de manifestarme antees q pase la ley mordaza q no se si tambien ew una idea q trajero de china… los abuelos de dican “no saca pelos sin sangre” y eso son los chinos…”no hay nada a cambio de nada” es el principio de la economia…por algun lado vamos tener . q pagar esos adefecios…
    Para mi son traidores a la patria los q se congracian con un pais q en nada se parece al nuestro donde estas letras q aqui escribo son el destino para cualquiera q las escriba en china…PROHIBIDO PENSAR??? Mi reto es q vayan a darse una vuelta por jaco y despues por el puerto,puerto…ahi veran la diferencia entre la inversion no oriental y la inversion eauropea y mas q todo norteamericana…PROGRESO NO RETROCESO??? Pidalles mil colones a un negocio chino en el para hacer mejoras: respuesta: “NO HAY PKATA! NO HAY PLATA!!”!!!aasi juegan su politica…