Más sobre Gaia

El señor Eladio Alvarado puso un comentario a mi artículo Gaia en Tribuna Democrática,  que me recuerda algo que he dicho varias veces aquí: desperdiciamos el potencial que nos ofrece el periódico digital para interactuar como el momento lo requiere. Y el carácter del comentario de don Eladio se refiere a esa necesidad , porque pregunta “cómo quedan las ideas expuestas en Gaia con respecto a la teoría  económica, y  cuál es el efecto sobre las ideas de progreso y crecimiento”.

 

Para ilustrar la efervescencia que hay por la necesidad de un nuevo paradigma quisiera comentar el libro (Gaia. Implicaciones de la Nueva Biología, de W.I. Thompson, 1989 Editorial Kairos, Barcelona).que trata de un seminario del grupo Lindisfarne en que participaron James Lovelock y Lynn Margulis, los autores de la hipótesis de Gaia, que yo mencioné por la evolución extra somática humana que sospecho.

 

Lindisfarne es el convento de Inglaterra donde se conservó el conocimiento greco-romano destruido en el continente por los bárbaros en la edad media, y desde donde regresó en tiempos de Carlomagno. Y el nombre Gaia lo sugirió Willliam Goulding, autor de El Señor de las Moscas; un buen escritor que tenía muy mal concepto de la naturaleza humana.

 

Lovelock explica que la tierra es un planeta anómalo, con una atmósfera, inestable sin la vida, que contiene gases oxidantes y reductores, donde planetas como Venus y Marte solo los tienen oxidantes, y como Júpiter y Saturno solo reductores.  Y que esa atmósfera tiene que ser el producto de la vida, que empezó hace 2200 millones de años con las bacterias anaeróbicas sin núcleo, pasó hace unos 300 a las bacterias aeróbicas nucleadas, y terminó con los mamíferos, en lo que  pareciera que hay un propósito, pero uno muy fortuito, si cabe.

 

También dice que la vida en la tierra no es frágil como creen los ambientalistas, porque ha soportado el impacto de un aerolito grande en promedio cada 100 millones de años, y el del cretáceo acabó con el  65 % de las especies,  y nos creó a nosotros, porque  eso  inauguró la época de los mamíferos; en donde yo veo un propósito. Pero aunque Lovelock niega la posibilidad de vida en los otros planetas de nuestro sol, no toma en cuenta que en un universo tan grande tienen que haber montones de planetas iguales a la tierra, donde la vida pudo haberse establecido también.  El no tiene mucho respeto por el hombre, que podría desaparecer sin que se altere el proceso de evolución de la tierra, y al que yo en cambio di en mi artículo la nota máxima de la evolución porque tiene la capacidad de proseguirla extrasomática, algo que encuentro extraordinario.

 

Henri Atlan, de la universidad de Jerusalém, habla allí de causas finales; que pueden ser inconscientes y “buenas” como las de la física obligadas por conclusiones matemáticas, o concientes y “malas” como en la biología. Y dice que siempre quedan áreas de sombras entre dos disciplinas sobre las que no se puede saber nada:  paradójicamente,  “entendemos el lenguaje  por los espacios vacíos entre las palabras (Mas allá del átomo no hay cosas, y  la observación modifica lo que hay, de modo que no lo podemos estudiar.)  Contradiciendo a  Lucas, allí se puede ver a Dios, pero los científicos lo  llaman despectivamente God of the gaps, esperando que se los reserven para seguirlo negando.  Resulta que el propósito existe aunque no lo entendamos o no nos guste, pero ese no es el camino de la ciencia sino el de la fe. La ciencia puede ayudar no poniendo en duda la existencia de Dios para que lo busquen quienes quieran

 

Russell decía no necesitar pruebas de la existencia de Dios pero si de su bondad. Y Bernard Shaw, que la aceptación de una teoría tan absurda como la de la evolución sin propósito, se debía a la desesperación de la gente con la doctrina de que el mal pudiera coexistir con un Dios omnipotente: mejor algo ciego entonces. Pero Shaw no era negativo. Su proposición era que Dios no es omnipotente, y que nos ha creado para que le ayudemos a perfeccionar el mundo que hizo. Claro que la evolución es para adaptarse al medio y puede regresar, pero en un medio dado muestra una creciente complejidad que se tiene que interpretar como propósito.

 

Thompson es el historiador que escribió hace 30 años At the Edge of History, y a quien la revista Time llamó un brujo de la palabra. Margulis es divorciada del difunto Carl Sagan, que era un hombre insufrible, y más talentosa que él.  Bateson era el hijo de William Bateson, el hombre que defendió con mas ferocidad la teoría de Darwin una vez que se redescubrió el trabajo de Mendel.  Hazel Henderson es una futurista cuya exposición nos vuelve a dejar el sabor de “más de lo mismo” que tienen todos los futuristas. Y el trabajo de Todd nos recordó al del agrónomo americano que  publicó hace 60 años sobre la práctica de los “cultivos múltiples” en las Filipinas,  lo que no recibió entonces  ninguna consideración porque salió  al mismo tiempo que Bourlag iniciaba la revolución verde, mas adecuada a la época, basada en aumentar la productividad de los monocultivos reforzando la caña de las gramíneas ,y  aumentando al mismo tiempo el consumo de fertilizantes y agroquímicos.

 

Ahora rechazamos eso, porque hemos caído en la cuenta de que la revolución verde –a la que la mitad de la humanidad le debe la existencia, no es sostenible.  Y la transgénesis no podrá repetir esa proeza, aunque si puede poner a producir las tierras pobres, salinas y secas; lo que no le quita su peligrosidad,  sobre todos en las manos de las empresas. El trabajo de Todd es muy pertinente, porque sugiere una posible alternativa para el problema de la producción agrícola insostenible.

 

Por cierto que Henderson  habla de la “agricultura de subsistencia” que iría a desaparecer cambiada por una mas científica (para lo cual los agricultores del mundo subdesarrollado tendrían que protegerse de  los precios inestables ruinosos del libre mercado), pero lamenta la agricultura científica como “cara , mecanizada , química, dependiente de la energía, y fomentadora del monocultivo”, y advierte que la transgénesis, que puede abrir al cultivo tierras pobres, salinas, y secas (aunque no aumentar la productividad como la revolución verde) “es demasiado peligrosa para dejarla en manos de una pocas empresas sin escrúpulos o descuidadas, que pueden poner a otros en peligro” Amen.

 

Todd describe el tipo de agricultura sostenible que se practica en algunos lugares como Banding en Java y cree que “es posible establecer un nuevo orden económico y mantenerlo con iniciativas basadas en la ecología”, “porque la agricultura que se practica en Estados Unidos y Europa no podrá alimentar al mundo”. Algo que estamos cansados de decir cuando se habla de la gran finca científica, que es excesivamente mecanizada, usa enormes cantidades de fertilizantes de minas no renovables y plaguicidas tóxicos y caros,   recibe subsidios, y dumpea los excedentes arruinando a los agricultores “de subsistencia” que son los que alimentan al mundo. Igual que estamos cansados de decir que el mundo no se podrá alimentar así,  que la “agricultura de subsistencia” es la que nos alimenta, y que los precios inestables del mercado mundial arruinan al agricultor local y causan la escasez de alimentos que ha elevado  los precios al doble: la crisis alimentaria.

 

El trabajo de la señora Henderson nos recuerda un juego de carros chocones: no se atina por dónde hay que coger, y todos los demás nos estorban para ir a algún lado, lo cual no es de extrañar en un futurista, pues ellos tienen que hablar de todo. Ella pretende que la visión de los futuristas es mejor que la de los economistas, pero ve un mundo futuro que se parece mucho al presente, en que se le salva la tanda al crecimiento. Por lo menos entre los economistas los hay de todos los colores. En los EEUU están Stiglitz y Krugman, que censuran la austeridad de Europa y los EEUU como inadecuadas para salir de la crisis, que más bien agravan; aunque ellos creen que el nivel de productividad ante crisis se puede restablecer. Y aquí tenemos a don Luis Paulino Vargas que censura como inviable nuestra alineación exportadora con los países ricos en crisis, y el abandono del mercado interno. Pero nosotros no podemos relacionarnos con ALBA porque se enoja Hillary: remember Zelaya.

 

El comentario del señor Alvarado se refiere a “la teoría económica que conocemos hoy y las ideas de prosperidad y crecimiento”; es decir al paradigma de mercado propio de la revolución científico-industrial que ahora esta en una crisis profunda.  Y de lo que estamos hablando es de la evolución hacia algo nuevo. A los sacerdotes del culto anterior Thompson los llama “los economistas industriales”, y del culto dice: “Es paradójico el hecho de que aunque el PIB sea invisible y la contaminación muy visible, la abstracción se considere la realidad concreta y la experiencia de los sentidos se aleja a los márgenes de la sociedad, donde la recogen los artistas, y los filósofos”.

 

Y también dice: “Parece que la selección natural estuviera a punto de ser sustituida por la ingeniería genética”  “Y nuestros sistemas políticos se apartarán de las descripciones mecanicistas  modernas, que dan forma a nuestras ideas económicas.   “En la simbiosis que ha dirigida la evolución la cooperación es tan importante como la competencia”. “Los punks de King´s Road en Chelsea Londres, rechazados por los monetaristas de Thatcher, son un proletariado industrial reciclado en un proletariado informacional con una industria mucho mas importante que la del Concorde y sin subsidios”.   “Tal vez las definiciones de propiedad y soberanía ya no sean apropiadas para esta situación nueva”  “El  ciudadano embotado ya no lee ni piensa; observa y siente”  “El darwinismo es una apología política del imperio británico”  “Los fundamentos  metafísicos de la sociedad industrial se están desmoronando”   “Cuando el hombre cambia el entorno a mucha velocidad, como si convierte el océano de petróleo de la corteza terrestre en un gas de la atmósfera,  supera su capacidad de adaptación”.  Y “A la derecha está la sociobiología del gen egoísta de E. O. Wilson, y a la izquierda los biólogos reunidos en esta sala”.

 

La señora Margulis critica la teoría de la evolución por su insistencia en la competencia, cuando la realidad es que la colaboración ha sido igualmente importante, y no existiríamos sin la simbiosis. E igual que la señora Margulis, Thompson piensa que el nuevo paradigma no será el triunfo de una posición determinada  ni un milenio, sino como acostumbra la naturaleza, una simbiosis en que participen todos los intereses dispuestos a colaborar.  Y hay un consenso universal de que algo nuevo vendrá.

 

Con respecto al prospecto de crecimiento y progreso, pues como  el crecimiento tiene un límite ambiental, solo podrá continuar si se encuentran fuentes inexhaustibles de materiales y energía, a pesar de lo que digan los “economistas industriales”.

 

Pero para el progreso si hay  mucho campo: enmendar la contaminación que nos ahoga; distribuir mejor la riqueza, de modo que no haya unas pocas personas con fortunas de decenas de miles de millones de dólares mientras otros escarban los basureros para comer; segurar la alimentación de la población, en peligro por la ruina de los agricultores “de subsistencia” que le dan al mundo la comida; detener el aumento de la población; detener la erosión  de la salud y la educación popular; detener la ola creciente de delincuencia y corrupción; detener en vez de fomentar como la DEA, el aumento creciente del uso de drogas; dejar de enseñar delincuencia; castigar la corrupción; hacer honor a la democracia permitiendo una verdadera representación; etc.

 

Tenemos en Costa Rica talento de sobra para colaborar con el extranjero industrial en la búsqueda de una alternativa; ojalá encontráramos la responsabilidad en vez de conformarnos con la dependencia: hay que interactuar.

 

 


1 comentario

  1. Miguel Chaves Amador

    ” El que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que escuche” Si fuera cierto que el mundo civilizado comenzó en Europa y esta ha venido probando a lo largo del tiempo diferentes modelos de desarrollo; deberíamos de poner cuidado ahora que alguien que si es visible diga que latino américa debería de ayudar a Europa.