• Recurso de Amparo presentado a la Sala Constitucional contra el Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación y otros
Por Guido Saénz González, Claudio Gutiérrez Carranza, Cecilia Valverde Barrenechea, Roye Muñoz Zamora, Alvar Antillón Salazar, Manuel Manuel Freer Jiménez, Juan José Sobrado Chaves, Gonzálo Fajardo Salas, Ronald Odio Hernández.
En defensa de los derechos constitucionales a la vida, la salud y a un ambiente sano, nuestros y del resto de los vecinos, del Parque y del Área Metropolitana, interponemos el presente recurso de amparo en contra del Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación [ICODER], representado para estos efectos por el Ing. Osvaldo Pandolfo Rímolo, Viceministro del Deporte y presidente del Consejo Nacional de Deportes, órgano jerarca, y por el Director Administrativo Lic. Jorge Muñoz Guillén, por las acciones que a continuación se describen.
Los recurridos, según es público y notorio, en deliberado desacato de los reiterados mandatos obligantes de esta Sala que se lo prohíben, atentando contra el carácter inalienable que tiene el Parque Metropolitano La Sabana, pretenden construir ahí el mega estadio prohibido que se describe en los hechos de este amparo.
Tal violación es inminente, porque según es público y notorio y se ha anunciado profusamente a la prensa, la construcción de tal megaestadio, en lesión de nuestros derechos constitucionales, ya declarados por esta Sala en ocasiones similares. [La construcción del megaestadio, en contra del Derecho] de la Constitución, invade ostensiblemente el área inalienable del Parque destinada a ser el pulmón de la ciudad y a la recreación gratuita de todos los habitantes, le cambia el objeto, el tamaño y el destino a la anterior construcción - ya demolida como parte de los preparativos - y pretende sacrificar gran parte de ese parque inalienable con un objeto mercantil, que además no se necesita, tal como lo explicaremos luego.
El inicio de los trabajos se anuncia para el mes de noviembre próximo, por lo que la inminencia de la lesión, y la necesidad de la suspensión inmediata de las obras, resultan patentes y obligan a una acción inmediata, tanto para evitar el daño como la burla a esta Sala, quien desde el voto 8743-97 ha sostenido:
*…….”debe reconocerse en La Sabana un espacio de terreno protegido y específicamente destinado a la satisfacción de un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, tal y como podría decirse en términos del artículo 50 de la Constitución Política”……
“……..Así, sostener que el legislador no tiene límites en tal sentido, llevaría hasta entender que incluso podría derogar toda legislación de este tipo, lo que choca, por otra parte, con una afectación que el Estado aceptó, de buena fe, cuando el Padre Chapuí realizó la donación de esos terrenos”….. *(voto 8743-97)
La ley n.° 7361-93, en acatamiento a lo dispuesto por esta Sala promulgó legalmente sus mandatos, tal como se explicará más adelante. No obstante los recurridos todo lo irrespetan. El carácter deliberado y a sabiendas de esta violación, resulta también ostensible, porque desde el mes de noviembre del 2001 en dictamen vinculante rendido a petición del ICODER (C-151-2001), la Procuraduría General de la República les advirtió a estos señores que no se podían hacer obras de ninguna naturaleza que invadiesen el parque o que no fuesen más de simples obras de mantenimiento de las construcciones que ahí existían y que por mera tolerancia quedaron.
A sabiendas de tal ilicitud, los recurridos han omitido todo estudio sobre el impacto ambiental y vial de la obras, los cuales, además de no poderse hacer a priori por recaer sobre un objeto ilícito, resulta evidente que aún eliminando hipotéticamente la prohibición, les saldrían de todas maneras completamente negativos, dado que, en cuanto a la afectación urbana, la capacidad del nuevo estadio (casi tres veces mayor que el antiguo), inundaría cuando menos como área de parqueo, casi un kilómetro cuadrado de área urbana contigua, si se tiran los carros ahí; y prácticamente el resto de la Sabana como área de parqueo si se lanzan a la misma.
Además, por su propia naturaleza, lo que se propone es un cambio radical de naturaleza, que va más allá de agrandar el estadio, porque incluye oficinas deportivas, locales comerciales, tiendas, salas de capacitación, lavandería, comedores, incluso zonas “VIP”.
Por todo lo dicho lo propuesto cambia radicalmente el carácter a la zona de parque y a toda la zona urbana contigua, con lo cual, además de lesionar el fundamental derecho a la salud, lesionan el derecho a un ambiente sano y racional, convertiría por sus dimensiones el entorno en caótico y absurdo.
Por si fuera poco, lo que pretenden hacer ahí, implica en si mismo desconocer la afectación especial del área La Sabana, y el motivo original de su donación, ligada al derecho a la salud y a la recreación gratuita de todos los habitantes, tanto por su causa originaria, como porque la intangibilidad de tal parque es una consecuencia inescindible de las disposiciones de la Constitución al respecto, tal como esta Sala lo ha declarado.
I. HECHOS
PRIMERO: El Parque Metropolitano de La Sabana Padre Chapuí [en adelante “La Sabana”], herencia del padre Chapuí en 1783, es un demanio público destinado al uso general como parque, vinculado además, en relación de necesidad, al derecho a la salud de los habitantes, el cual se ha convertido con el tiempo en el “parque central” de la Gran área Metropolitana, y constituye hoy en día el pulmón de nuestra congestionada y casi irrespirable capital.
SEGUNDO: La Sabana es hoy, por su ubicación y área disponible, como dijimos, el actual pulmón de la ciudad de San José, y lo es, no sólo porque corresponde al deseo del Padre Chapuí, su donador, quien entregó dicho terreno en custodia al Estado para el disfrute gratuito de todos los habitantes, sino porque constituye un parque - bosque de recreo gratuito para todas las personas, cuya protección especial fue expresamente declarada por el legislador (Ley n.° 7361 del 10 de noviembre de 1993) en acatamiento de lo dispuesto por esta Sala Constitucional. Prohibió dicha Ley, en consecuencia, cerrar nuevos espacios con mallas, cercas u otros medios, que impidan al público en general su uso y disfrute gratuito para prácticas deportivas y de recreación; y en general proscribió cercenar espacios dentro del terreno que ocupa La Sabana, con la única excepción calificada de lo existente en aquéllas áreas donde estaban la piscina María del Milagro París, los gimnasios y el Estadio Nacional, y esto solo para obras de “conservación y mejoramiento de la instalaciones existentes”, y por supuesto, sin ocupar más terreno, ni cambiar las construcciones ni el objeto como se pretende.
La citada ley no fue constitutiva del carácter de La Sabana, sino declarativa de su especial naturaleza de afectación en el sentido que se ha indicado, ya declaradas antes muy acertadamente por esta Sala en su amplia jurisprudencia vinculante sobre La Sabana. Precisamente, dado que las autoridades encargadas de la administración del parque, que eran antes de 1993 otras, persistían en violar la jurisprudencia de esta Sala (desde 1991) sobre La Sabana, la Asamblea Legislativa para asegurar el respeto a tal jurisprudencia y garantizar la naturaleza y función del parque emitió la citada Ley (Ley de Proyección del Parque la Sabana Padre Chapuí), a propuesta de dos distinguidos abogados entonces diputados, los licenciados Rolando Laclé Castro y Oscar Soley Soler.
De modo que la conducta contra la cual se recurre es una abierta, reiterada y obstinada rebeldía contra el régimen de Derecho del país, lo que es causal de amparo por sí sola.
TERCERO: La Sabana entera constituye así una zona de protección reforzada, al punto de que ni siquiera a través de una ley especial, como lo ha dicho esta Sala, podría variarse la finalidad de dicho inmueble. Esto se ha hecho así con el objeto de evitar que se regresara a los tiempos en que se le fueron cercenando poco a poco espacios al parque, impidiendo así que nuevos zarpazos obviaran la protección especial que el legislador le impuso al terreno como zona de protección reforzada y pulmón de la ciudad, así como el fin que inicialmente tuvo el donador de los terrenos.
CUARTO: El llano de La Sabana y sus construcciones o instalaciones de propiedad pública fueron confiadas a la administración del ICODER, que como tal simple administrador es responsable por el correcto uso que se haga del parque, así como de la preservación de la zona entera como parque - bosque para la recreación gratuita de todas las personas, reservado únicamente para esos fines. Por tanto, bajo ninguna circunstancia puede permitir dicho administrador la disminución de la zona de parque, ni siquiera para ampliar a zonas adicionales las viejas edificaciones, y menos aún para crear otras nuevas y cerrar en ellas el acceso gratuito al público, porque eso implica una desafectación y reducción del parque-bosque, cuya variación ni siquiera cabría por reforma de ley especial operada al efecto. Sin embargo, dicho administrador, o sus antecesores, ha sido uno de los principales violadores de lo que debía resguardar, y esta Sala, como veremos, ha tenido que enmendarle la plana varias veces en el pasado.
QUINTO: Según se ha hecho público en la prensa nacional en los últimos días, y ha sido anunciado públicamente por dichas autoridades encargadas, mediante una donación del gobierno de China de cerca de $72 millones se pretende construir un enorme estadio para cuarenta mil personas, en la punta noroeste de La Sabana, ubicado en sentido norte - sur y que abarca no solo la zona donde estaba ubicada la estructura del viejo Estadio Nacional (de 1924 y orientada este - oeste), sino también otras zonas aledañas del parque. No solo porque el nuevo estadio que se pretende construir en La Sabana tiene un área mucho mayor de construcción e influencia que el viejo estadio, con casi el triple de capacidad (unas 35.175 personas), sino también porque requerirá por su tamaño de nuevas calles de acceso, aceras y plazoletas. Así que, en lugar de ampliarse el espacio para el esparcimiento gratuito de las personas, de contacto con la naturaleza, árboles y senderos, se disminuye grandemente el área de parque y se dividirá La Sabana en pedazos, haciendo desaparecer la ilusión de estar en campo abierto, consumiendo así casi una tercera parte del área total que actualmente ocupa el parque de La Sabana para la construcción del nuevo estadio. Esto sin contar siquiera con una eventual zona de parqueo, porque, según se ha hecho público y notorio también, el área de estacionamiento previsto inicialmente tuvo que reducirse de 2.500 (subterráneo) a menos de 400 en la superficie, lo que implica invadir la zona inalienable al sur, lo que agrava lo irrazonable y lesivo del proyecto.
SEXTO: Así las cosas, el actual “pulmón” de San José, se verá amenazado por miles de aficionados a espectáculos deportivos o de otra índole, la mayoría de ellos en automóvil, quienes inevitablemente insistirán en parquear sus vehículos en los predios de La Sabana, o, todavía peor, en plena calle pública, provocando una congestión vehicular en todo el sector, que al día de hoy ya es caótica. Lo que, necesariamente será agravado por la presencia de una mole como la que pretenden construir ahí, y que, ni siquiera con las mejores intenciones, podrá manejar adecuadamente todo el flujo vehicular, sumado al adicional resultante de la autopista a Caldera, así como de la continua expansión de la zona oeste de la capital. Dado que La Sabana está en el centro de la ciudad, el acceso a ella desde todos los puntos de la misma aumentará inmensamente la congestión en las ya estrechas y congestionadas vías del centro. Este hecho motivó en su momento, hace más de quince años, que el antiguo estadio (un tercio de la capacidad del propuesto) cayera en desuso. Por eso los propios deportistas, al abandonarlo, votaron con sus pies irse de ahí, a los estadios de los clubes más confortables y en la periferia. Por lo tanto, volver a ponerlo ahí lesiona también por absurdo los intereses de los aficionados al fútbol e igualmente la política del propio gobierno de descongestionar el centro, para lo cual se han emitido incluso prohibiciones de circular en días determinados.
SÉTIMO: Los vecinos del Parque Metropolitano La Sabana ya vivimos en el pasado esos grotescos embotellamientos cuando los vehículos, en las circunstancias mucho menores de antes, ya inundaban todos los barrios aledaños, y nos imposibilitaban el acceso a nuestras casas a la entrada y salida de los partidos. Pero en las circunstancias actuales, el ubicar ahí un estadio con el doble o triple de capacidad, y con las vías aún más congestionadas, crearía un verdadero caos en cerca de un kilómetro cuadrado de área urbana aledaña, que es lo mínimo necesario para solo el parqueo en los días de partidos, además del caos en las vías de acceso y en todas las del centro de la capital.
OCTAVO: A pesar de todo lo dicho, y de la especial y reforzada afectación del terreno, se pretende ubicar ahí, contra toda norma y derecho, una estructura descomunal, y ocultando la violación, para lo cual se ha prescindido del estudio de impacto ambiental y vial y se omite considerar la masiva afluencia de público que ocasionaría. y los efectos destructores que necesariamente tendrá sobre el parque-bosque de La Sabana.
NOVENO: El nuevo estadio nacional, tal como se ha dicho, sería el escenario deportivo más grande del país con una capacidad para 35.175 espectadores, un costo superior a los $70 millones y mucho más grande y diferente que el anterior ya demolido. Según la información que se conoce abarcará decenas de miles de metros cuadrados de construcción mayores al espacio ocupado por el actual. Además del recinto deportivo -que también servirá para conciertos y otros espectáculos públicos- se prevé la construcción de un albergue, de las oficinas del ICODER, de un área de oficinas para las asociaciones deportivas y de un centro de capacitación.
Según información aparecida en la prensa, así como en la página web del ICODER (http://www.icoder.go.cr), el estadio contaría con una villa deportiva con habitaciones para 350 personas, así como servicio de comedor, lavandería, sala para capacitaciones, tiendas y locales comerciales, incluso zonas “VIP”. Dispondrá además de dos zonas de calentamientos bajo techo para los equipos y las oficinas para 32 federaciones de diferentes deportes.
Además de futbol, la estructura será sede de competencias de atletismo, tenis de mesa, esgrima, rugby y ajedrez. En síntesis, se trata de un área de construcción que supera por mucho al área ocupada por el anterior estadio, además de que estará ocupada no sólo por recintos deportivos, sino también por todo tipo de locales comerciales y de las distintas agrupaciones y federaciones deportivas.
Por esto mismo, colocar el nuevo Estadio Nacional en La Sabana implica la violación flagrante de su status constitucional y legal, y la consiguiente desnaturalización del espacio, y la creación de graves carencias, problemas y daños que serían enormes e irremediables para el parque-bosque de La Sabana, para los pobladores y vecinos, y para el ambiente en general, dadas las dimensiones del terreno y el enorme tamaño de la construcción que definitivamente alterará la agradable escala existente y cambiará el entorno de La Sabana para siempre.
DÉCIMO: Por las solas proyecciones que han aparecido en la Prensa Nacional y en la página web del ICODER (http://www.icoder.go.cr), a simple vista se aprecia el hecho de que el nuevo estadio ocupará una zona mucho más extensa que la del viejo estadio (y prueba de ello es la tala de cerca de 300 árboles ubicados en el sector noroeste de La Sabana, donde antes estaba la zona verde, para despejar terreno para el nuevo estadio), pues no solo el cambio de orientación norte - sur de las instalaciones consume una gran zona adicional, sino también porque el mega estadio requerirá por su tamaño de nuevas calles de acceso, parqueos, aceras y plazoletas, que también cercenan el espacio del parque-bosque; y para comprobar esto basta superponer las imágenes del antiguo estadio con las proyecciones aparecidas en la prensa y por todos conocidas.
Evidencia también que salta a la vista es la simple comparación del área ocupada por lo que se propone con el área total de La Sabana luego de restarle a la original el 20% que le quitó la autopista a Escazú que cercenó su costado sur, lo cual asciende aproximadamente a 58 hectáreas. De esa elemental comparación salta a la vista que el área ocupada por el nuevo estadio es mucho mayor que la que se ha indicado y que coloca al parque en papel de satélite y tributario del Estadio y sus necesidades de parqueo y servicios. O sea, que el asunto es tan grave que para dichos efectos desaparece el parque como tal.
El aumento del congestionamiento vial, la basura, el ruido y la inseguridad, molestias todas que se suman a la ampliación del espacio ocupado por el antiguo recinto se extenderán por toda La Sabana, y no sólo destruirán el concepto de parque-bosque, sino que afectarán negativamente todo el entorno urbano de la zona. Asimismo, constituiría un evidente absurdo y una pérdida de dinero porque, dado que además de ser inviable para los deportistas por las razones de acceso ya indicados, se hace en un terreno inalienable y vinculado a un fin concreto que esta Sala ya ha declarado en forma reiterada, por lo que tendría necesariamente que derribarse después lo construido.
DÉCIMO PRIMERO: Los planos del nuevo estadio ya están listos, y se ha anunciado por la prensa la llegada de alrededor de 800 operarios chinos que ingresarán al país en los próximos días, para iniciar la construcción del nuevo coliseo en noviembre próximo y que se espera finalizar a más tardar en el primer trimestre del año 2010, por lo cual, la urgencia de resolver este tema a la mayor brevedad es extrema.
DÉCIMO SEGUNDO: Y es que no estamos en contra de un nuevo estadio. Todo lo contrario, que lo construyan ¡pero no ahí! Para eso el Estado cuenta con muchas otras propiedades con mejores condiciones para construir en forma apropiada lo que pretenden, entre ellos amplios terrenos de reserva urbana del INVU en los Hatillos (parte de la antigua “Verbena”) y la Uruca, por lo que fácilmente es posible conseguir otro sitio mejor para el nuevo Estadio Nacional a corto plazo. Lo que va en contra del interés público, la lógica y la razón, es aferrarse a la idea de construir ese megaestadio en el centro de la ciudad y en un terreno inalienable, y consagrado por ley y constitución, además, a ser el pulmón de la ciudad y al gratuito esparcimiento de todos los habitantes.
DÉCIMO TERCERO: Los propios intereses de los aficionados y deportistas son afectados por este proyecto, porque antes (cuando había mucho menos congestión vehicular que ahora) ellos mismos se fueron del lugar, y manifestaron abiertamente que no querían el estadio en La Sabana, por lo que el recinto quedó en desuso evidente por cerca de 15 años, debido precisamente a todos los problemas que la ubicación del estadio representa. Además, es el propio interés público el que se vería perjudicado porque, aunado a todo lo dicho, al violentar el proyecto una zona inalienable, tendría el estadio luego que ser necesariamente derribado, si no se suspende ahora, o sea, sería que, de todas las formas imaginables sería la más absurda de derrochar el dinero que el gobierno de China nos está entregando.
El acto lesionante y sin sentido contra el cual se recurre, y que es necesario suspender a la mayor brevedad para impedirlo, no sólo dilapida estérilmente más de la mitad de la donación China en eso, sino que priva al Estado de atender con esos fondos obras prioritarias y urgentes que el país necesita, y para las cuales está destinada la donación de China de $130 millones, tal como consta claramente en el acuerdo entre ambos gobiernos que se hizo público recientemente a raíz de un amparo acogido por esta Sala.
(Continúa)
Columnista huésped | 4 de Octubre 2008


18 Comentarios
Como ciudadano y preocupado por el ambiente; estoy totalmente de acuerdo con lo expuesto en este Recurso de Amparo presentando ante la Sala Constitucional. Se debe salvar La Sabana.
Que ridiculo de estos señores, Costa Rica es el unico pais en el mundo que no tiene Estadio Nacional en uso, todos los demas paises, hasta los mas pobres lo tienen. Ese estadio no se usaba debido a que los mismos organismos que dirigio don Guido Saenz se encargaron de no facilitarlo para las diferentes actividades. Ademas nunca se preocupacon por darle el mantenimiento correcto. Si la sala IV acoge este recurso, estaria en contra de todos los costarricenses que sabemos bien si quieren tener un buen estadio. Siga con sus violines y sus pinceles, deje los deportes para los deportistas, que recuerdo en antaño deciamos todos los dias que la Sabana era para el deporte por lo que se quito el Aeropuerto. Don Guido, vaya con su canto a otro lado. Si queremos Estadio Nacional. Usted con sus obras lo que hizo fue acabar con la calidad de futbol que teniamos ya que cerro muchas de las canchas que se utilizaban para las practicas domingueñas en antaño, donde estan las canchas de la Libertad, del Nicolas Marin, de la Gimnastica,del Orion, llenas de arboles algunas, otras en el lago. Si alguien tiene culpa de la debacle de nuestro futbol son los que actuan y piensan como don Guido Saenz y Amigos. Antes la Sabana era para los deportes, ahora la Sabana es para los vicios, para que los delincuentes se escondan y dediquen a asaltar a los transeuntes.Don Guido si la sala IV acoge su recurso le prometo que haremos lo posible para un referendum sobre el estadio y veremos entonces cual es la voluntad del pueblo, la suya o la de los que amamos el deporte.
Ay don Carlos Roberto, usted parece que sigue al pie de la letra la polìtica romana del gobierno: “al pueblo: pan y circo…” Bailando por un sueño…, american idol como de interès cultural… estadio nacional…
Habiendo tantas y tantas prioridades como lo es un ferrocarril que agilice el transporte en el paìs…
Màs seriedad por favor!
A don Guido y otros los felicito por hacer lo que mucho vecinos, incluida mi persona, sienten desde que se anunció la trivial idea de construir un mega estadio en un área tan pequeña: la Sabana se debe salvar a toda costa. A Carlos Martínez le expreso, con todo respeto, que en ningún lado dice el recurso de amparo que no se haga ningún estadio ni que CR se quede sin estadio nacional. Se puede hacer en otro lado, pero NO en la Sabana. En cuanto a la ofensiva expresión “CR es el único país en el mundo que no tiene Estadio Nacional en uso, todos los demás países, hasta los más pobres lo tienen” expresa una generalización prejuiciosa. Le aseguro que los pobres en CR no les interesa un estadio nacional sino un trabajo decente, alimento, habitación digna y educación para sus hijos.
Hay que respetar la voluntad del Padre Chapui al donar ese terreno. En esta epoca de contaminacion ambiental deberiamos tener mas Sabanas sembradas de arboles para que tengamos un pulmon que mitigue la contaminacion espantosa. Para construir un estadio sobran lugares donde no se provocaran mas presas innecesarias y gasto de combustibles fosiles. Ojala “la donacion china” hubiese sido para un hospital que hace mas falta que un estadio.
Esto del estadio nacional es un negocio como todos los que se hacen desde el gobierno, porque gastar tanto dinero eliminando el antiguo estadio, les aseguro que alguien ganó mucho dinero con la demolición, no seamos ingenuos, todo esto es parte del fraude económico; es lógico que se debe construir otro estadio, pero no se puede perder la oportunidad de ganarse un dinero siempre fácil (robar). Felicito a los que interpusieron el recurso de anparo. Los del negocio les está saliendo el tiro por la culata. Quiero oir las siempre buenas explicaciones de los que nos tienen acostumbrados los políticos (caja fichel, carcel guapiles, TLC, aviación civil, dineros de españa y finlandia, bonos chinos, entre otros. Si queremos estadio pero no que se roben el dinero como de contumbre.
Nos van a seguir con esos cuentos chinos, al pan , pan y al vivo, vino, a las cosas se le s dice por su nombre, Oscar Arias se le zafaron todos los tornillos de la jupa…un dia habla bien de Bush y al otro se hace compadre de Chavez, todas sus opiniones son ambiguas, contradictorias, un dia los chinos , otro los gringos, y ya demolieron el estadio viejo y ahora vienen los chinos a hacernos uno nuevo pero a que costo…probablemente nos cueste mucho mas de nuestra soberania…seguimos vendiendo la patria al mejor postor, miren ticos pendejos dejemonos de varas en costa rica no hay ejercito por que somos pendejos no por que seamos pacificos eso es puro cuento chino…si quieren a los chinos ya vienen de camino , con esposa, gato y perro, y nosotros le seguimos reindo las gracias al rey arias y su corte , y se esta paseando en buestro pais, mas de lo que esta en este momento monton de pendejos sin amor a la patria!
Aparte de la ilegalidad de hacer el estadio en La Sabana (que es algo que no es discutible), la gran pregunta que me hago es:
Responde este estadio verdaderamente a una necesidad urgente del país (por más majestuoso que sea)? Digo no será más importante garantizar el suministro de agua potable a los ciudadanos, mejorar la prehistórica recoleccion de basura, garantizar la seguridad ciudadana e invertir en infraestructura (trenes, puentes, calles, etc)?
Si el país fuera una empresa con recursos limitados (como cualquiera) pues hay que elegir prioridades, y por más “fiebres” que seamos del futbol no logro justificar esta inversión, en especial cuando ya hay estadios (si bien no los ideales) para los juegos “internacionales” acostumbrados.
Por supuesto que Costa Rica necesita avanzar, pero avanzar con inteligencia. Para ello hay que invertir inteligentemente, más con la razón y menos con el corazon (futbolista) de todos los ticos.
Nuestros hijos nos lo agradecerán.
Simple y llano, si quieren estadio haganlo en otro lado, el deporte no es solo ese ridiculo de futbol que se practica en este pais. El futbol es una fabrica de idiotas. No al estadio en la sabana
Estoy totalmente de acuerdo con don Guido Sáenz y los otros ilustres costarricenses que presentaron el recurso a la Sala Cuarta. Verdaderamente es un atropello contra la Sabana, contra los vecinos, y contra todos los que tenemos que pasar por allí todos los días, la idea de construir semejante monstruo. Qué es lo que pasa con este gobierno. Primero le dan permiso de construcción a una serie de edificios de viviendas de lujo alrededor de la Sabana, con la intención de que los que vayan a vivir allí disfruten de tranquilidad, paisajes verdes y amplios, y luego se les ocurre cambiar el destino de la zona construyendo un gigantesco estadio. Digamos NO a este mega estadio y defendamos el destino original de la Sabana.
Pues hubiera sido bonito tener un estadio nuevo, ya que aquí no hay escenarios para grandes espectáculos, pero creo que aunque tampoco hay gente para llenar 40 mil espacios en un partido de futbol, el relajo vial está a la vista. Por eso me inclino a creer que a la larga don Guido y compañeros tengan razón, y me acabo de leer la Ley y el recurso interpuesto y hay mucho de cierto. Pues ya que se apiaron el tugurio, que estaba así por culpa de las mismas autoridades políticas, pues dejemos es pedazo como Sabana. Eso sí, hay que hacer algo para espantar el montón de borrachos, piedreros, extranjeros indeseables, ladrones de toda ralea y maricones que pululan por ahí de día y de noche. Y si no hay estadio en otra parte, pues no hay y qué? En todo caso, se eriza el pellejo al saber el compromiso político de este gobierno al dar la vuelta que dio por unos dólares chinos que compraron consciencias, transformados en parte en el majestuoso megaestadio nacional. Y mejor la plata de los chinos la distribuyen para arreglar tooodos los estadios cantonales que están pal tigre, antes de que llegue don Minor Vargas a asumir comercialmente la administración de todos esos campos. Ya no hay ni donde jugar “ligas” o “jupitas”. Achará estadio nuevo, porque me gusta el deporte y la sele, pero también achará Sabana, que todavía es peor.
Cada vez me asombro más del subdesarrollo mental en el que vivimos en este país. Por personas como Guido Sáenz y sus compinches es que no hay obras que valgan la pena como lo será el nuevo Estadio Nacional. Me parece que quines se oponen a la construcción del estadio en La Sabana encarnan el famoso dicho “estamos a favor de los que están en contra y en contra de los que están a favor”. La Sabana hoy en día es guarida de delincuentes de todo tipo, ¿y que dicen al respecto? Nada. Por favor señores: sean más serios!!!
a mi estimado Jose Rodiguez le digo, si la sabana esta llena de maleantes y drogadictos y gringos pedofilicos, eso es culpa de los tres ultimos pesimos gobiernos que hemos tenido en materia de seguridad y migracion, que le hayan regalado el paseo colon a los chinos a cambio de ese ¨mega estadio¨ panacea de todos los malos de Costa Rica, segun dicen muchos ultimamente, por que no pensaron las cosas antes de demolerlo a ver si estaban las cosas en orden, lo que pasa es que este regimen autocratico quiere pasarle por encima a todo, a la constitucion , a los indigenas, atropellar los derechos de todos, y cuando alguien reclama, sale el pobrecito ÿo¨de Arias quejandose de que esta cansado, para que queria la reeleccion? entonces, para aprobar el TLC? nada mas…mas bien que le agradezca a Dios que los ticos somos tan mansos…y tambien mensos, o es que tener una mentalidad subdesarrollada es defender el patrimonio de todos para que no sea usurpado por unos pocos, mi estimado…
Que pena me da leer las expresiones de personas a favor del mega estadio, cómo es posible que prefieran un montón de cemento a las bondades de la naturaleza. Gracias a Dios que antes de introducir el recurso todos estos ILUSTRES PENSADORES DE LA PATRIA dieron tiempo a que los chinitos de Oscar Arias se apearan el derruido estadio porque le hicieron un favor a todos los costarricenses. FELICITO DE CORAZÓN A TODOS LOS RECURRENTES.
Para qué un estadio nuevo? El estadio no hace a los deportista, por lo menos aquí, porque no veo el producto obtenido con la pista sintética que tenía el viejo estadio, ni la del Estadio Ecológico de la UCR. Las instalaciones del estadio viejo, así como del mismo Gimnasio Nacional, solo sirven para alto rendimiento, o sea, hay que estar ya “hecho” para poder utilizarlos. Y que alguien me diga (como dijo el cantante) si ese estadio servirá para que juegue la Sele: Pues no. Talvez para entrenar, pero no hace falta porque está el Proyecto Gol, pero para juegos oficiales NO y NO. Y, porqué? Pues porque la cancha de futbol del nuevo estadio, igual que la del viejo, estaría rodeada de una hermosa pista atlética de 8 a 10 carriles, por lo que no cumple con las condiciones necesarias que requiere la Sele al jugar como local: AHOGAR AL CONTRARIO, CON LAS TRIBUNAS CARGADAS DE FIEBRES A TAN SOLO DOS METROS DEL MISMÍSIMO JUEGO Y DE LOS JUGADORES CONTRARIOS!. Por eso es que el Estadio Nacional se había dejado de usar hace muuucho y se escogió entonces los de la S y de la Liga, campos a los cuales los jugadores visitantes les tienen miedo precisamente por la cercanía de la canalla! Tener un moderno estadio con la linda arquitectura que muestra su maqueta, no es en sí mismo un signo de desarrollo. Tampoco es es una necesidad apremiante en este país tercermundista y que redundará en beneficios para las masas, ni hará más deportistas a los jóvenes, porque su uso será restringido, igualitico qu todas las canchas que se cerraron o que se volvieron estadios a lo largo y ancho del país. EL desarrollo deportivo de un pueblo no está en un mega-estadio ni mega-gimnasio: está en las verdaderas oportunidades que se brinde a la juventud para aprender y practicar deportes primero, antes de la alta competición. Y aquí entran a jugar los Ministerios de Educación y de Salud mediante el ICODER; la CCSS y los Comités Cantonales de Deportes, entre otros. Así que, dejemos La Sabana quieta, no le quiten más terreno ni dañen más el bosque y el entorno con proyectos de dudoso beneficio para las mayorías. Y si quieren hacer estadio regalado, háganlo en otro lado, que en La Sabana está prohibido!
ALmentablemente no entiendo como pueden no apoyar una proyecto moderno de altisima tecnologia como el nuevo Estadio Nacional, todas las molestias que expresa en este poco fundamentado recurso: ¿las piensan trasladar a otras comunidades?, sera acaso que Don Guido u otros son vecinos de la Sabana y no desean el progreso y lo que ello conlleva, coincido en que llevara problemas viales, pero ¿en que parte “accesible” del Area Metropolitana lo van a poner y que nuestras vias no colapse?, Don Guido fue participe de las remodelaciones a la Sabana y Parque de la Paz, ¿como puede ser tan ciego ahroa? o es envidia de la buena de un proyecto que nuestro país necesita desde hace años? En su cargo como Ministro de Deportes, porque lo fue, no logro hacer un estadio que merezca este pais y que dara no solo al futbol, sino a mas de 2 disciplinas condiciones que el nunca puedo dar en 2 administraciones.
Que lastima que todavía algunos crean que las intenciones de Guido saenz son sanas ya que esconden solo resentimiento y rencillas políticas. El Estadio Nacional debe reconstruirse en La Sabana y no es posible que los ticos seamos tan ciegos como para no entender que estamos dejando de tener el mejor estadio de Centroamerica y más allá por la mezquindad de Guido Saenz y unos cuantos. Que la Sala IV escuche la voz de nuestro pueblo y respete la voluntad popular.Las leyes se hicieron para facilitar y no para entorpecer como sucede en Costa Rica.
obviamente mi comentario no es deseado. Sobre los kilos que pesa la senyora Rimolo, y tampoco sobre el detalle de que solo tiene en su casa animales con pedigree. La modestia empieza en la casa. La sabana le pertenece a las personas que saben usar de ella.