La lucidez de su pensamiento crítico, la verticalidad de su densidad ética, su respeto absoluto a la diversidad, la costarriqueñidad militante que la distingue, han llevado al Consejo Universitario de la academia primada, a otorgar el Premio Rodrigo Facio Brenes 2008, a la señora profesora emérita, doña Hilda Chen Apuy Espinoza. Tan acertada decisión despierta alegría entre los millares de sus compatriotas que la conocen, la admiran y la oyen con el respeto que ella se merece, porque se lo ha ganado con su rectilínea conducta.
A la altura de sus ocho décadas y media de generosa vida intelectual, recibe hoy el galardón en la fiesta de los 68 años de la Universidad de Costa Rica. Activísima en su ciudadanía de oro, ve poco por el glaucoma que padece, mas percibe hondo y lejos por su perspicaz sensibilidad. Pionera en Estudios Asiáticos, abre la enseñanza del sánscrito, lengua clásica de la India que se compara en importancia al latín y el griego, y funda, con Francisco Amiguetti, la cátedra de Historia del Arte. Su vida de servicio público -desde el aula, la prensa, la poesía y el libro-, prosigue en favor de la buena causa de la paz, la prosperidad y el bienestar de la República, la libertad, la justicia y la educación de cada uno de los habitantes de esta tierra independiente y soberana.
Doctora honoris causa en Letras Humanas por el Mount Holoyoke College de Massachusetts, Estados Unidos (2006), Premio Nacional de Cultura Magón (2003), honrada con la Medalla de la Cultura por la República China (1989), primera latinoamericana condecorada por el Japón con la Orden del Tesoro Sagrado (1985), doña Hilda se consagra desde 1948 a estimular el diálogo entre las culturas asiáticas y latinoamericana, en fidelidad a sus orígenes portentosos: hija de padre chino y madre costarricense, nacida en el borde americano del Pacífico -el océano del siglo XXI-. Su vida es un puente abierto al entendimiento entre Oriente y Occidente, misión clave en este mundo globalizado, multicultural y multiétnico.
Desde sus años de estudiante en la Universidad Hindú de Benarés, se forja una filosofía de vida con tres principios. Svadharma: actuar sin derecho a gozar los frutos de nuestras acciones, hacer el bien sin esperar recompensa. Servir, no ganar, es la meta de la vida: somos como eslabones de una cadena de personas, nuestro deber es devolver algo de lo mucho recibido. La búsqueda de la sabiduría es constante: cuanto más aprendemos, comprendemos cuánto más desconocemos, hay que estudiar siempre.
Ciudadana ejemplar, sus ideas directrices son apreciadas en significativos ámbitos de la nación. Miembro del Observatorio de la Libertad de Expresión, defiende el derecho ciudadano a la información verdadera, fundamento de la democracia. Afirma el derecho cívico a la tolerancia de la fecunda diversidad. Considera que ahora se privilegia lo económico, lo utilitario, en demérito de lo más valioso y profundo del ser humano, que es la cultura. Cree en una patria de oportunidades iguales para todos.
Este es un día especial. La Editorial de la Universidad de Costa Rica acaba de publicar el libro De la vida, del amor y la amistad, con 73 textos de la Dra. Chen Apuy, disponible en la Librería Universitaria. El canal 15 de televisión transmite esta noche, a las 7:30, el documental Yueh Ling (Espíritu de Luna), nombre chino que, en 1923, don José Chen Apuy dio a su hija en Puntarenas.
Armando Vargas Araya | 26 de Agosto 2008


1 Comentarios
Saludos. Excelente que esa distinguida dama, posea tales condiciones, lo cual está muy lejos de ser una virtud para los políticos en general. Ellos hacen negocio con las esperanzas de la gente. Sería obligatorio que cada aspirante a conductor social, curse buenos estudios de la alta cultura oriental, para que la ética sea sentida y practicada y no un mero conocimiento intelectual. Qué los jovenes y muy pocos se interesan en la politica, es en gran parte culpa de las “vanguardias”: agencias de acomodo personal.En Chile, el despilfarro de los ingresos públicos es una verguenza. Con 45.ooo millones de Us. bien se puede intentar un proceso de industrialización, aunque no le guste a las grandes potencias. Qué bien por tan distinguida dama, su noble nivel espiritual, es un ejemplo que desinfecta la psiquis en medio de tanta corrupción. Con atentos saludos. Vania.-