Por Leonor Isabel Antillón Sargent
Se cauto al prometer porque debes cumplir…
Dijo don Oscar, muy ufano, que ahora empieza el segundo tiempo de este partido y según su propaganda nos presenta al país en un lecho de rosas, todo está perfecto. Porque realmente él y su hermano (¿o viceversa?), realmente sí han cumplido con todo lo que prometieron.
Desde que quien está de Presidente se postuló, se empezaron a dar los compromisos, y todos y cada uno lo han cumplido a cabalidad. Todas esas promesas que hicieron al neoliberalismo -para quien es el lecho de rosas- se han ido cristalizando contra toda voluntad opositora, para eso recaudaron dinero, servidores cumplidos y un sinnúmero de triquiñuelas y violaciones legales.
En primer lugar, efectivamente este gobierno convirtió al país en un estadio de fútbol y, propaganda mediante, ha exhibido una feroz lucha, constante y sin tregua, contra el equipo contrario, el pueblo.
Para este segundo tiempo, que acaba de empezar, el equipo del gobierno ya nos ha metido CIENTO CUARENTA Y OCHO MIL GOLES, cifra con la que ha aumentado el número de pobres, y prometen aumentarla.
Nosotros en cambio, no hemos podido anotar ninguno, cualquier intento por hacerlo, nos lo anulan los árbitros, que de alguna manera lograron conseguir para servir al gobierno, ahí está la mayoría de los diputados, muchos magistrados y otros tantos funcionarios diversos, que dan asesorías ilegales, trabajando duro para enredar los asuntos y resolver sin fundamento legal, todo a favor del neoliberalismo, el gran amo.
También constantemente aumentan las tarifas, escudándose en la crisis económica externa. Eso les ha servido de parapeto, para pasarnos a mejor vida, la vida de quien poco a poco se va acostumbrando a la carestía, y agradece porque tiene un empleo, aunque sea mal pagado y con pérdida de garantías laborales.
Ya se empiezan a desconocer derechos laborales que otrora eran intocables, el maltrato institucional se está dando a todo nivel. Como ejemplo reciente, el despido, violatorio de los derechos laborales del Director del Hospital Calderón Guardia y otros funcionarios, sin ninguna razón válida y legal. Y desvergonzadamente, el Gerente de la Caja, salió diciendo, a raíz de la huelga que originó esta situación, que reintegrarlos era “inconstitucional e ilegal” las pavas disparando a las escopetas.
Ahora viene la entrega del país, lo que ya se ha venido dando de manera progresiva con la eliminación de controles ambientales, las decisiones inconsultas y al antojo de los que gobiernan y el saqueo a las empresas estatales que estando debilitadas, serán ocupadas por los inversionistas que no creen en el desarrollo sostenible ni en la protección del ciudadano. Vendrán más asesorías pagadas con dineros públicos que no serán públicos, por obra y gracia de los gobernantes. Y así sucesivamente veremos más y más agravios al sistema democrático y jurídico del país.
La guerra a los ciudadanos fue prometida a los neoliberales y hasta ahora bien cumplida, con muchos recursos de todo tipo, después de todo el fin justifica los medios y el fin último de los que gobiernan, o están detrás de ellos, es la entrega del país para el enriquecimiento de unos pocos.
(Diario digital Nuestro País)
Columnista huésped | 26 de Agosto 2008


3 Comentarios
OTRA PROMESA CUMPLIDA
T. L. C. TRABAJO PARA LOS COSTARRICENSES.
EL GOBIERNO TIRANICO OFRECIO ESO. AHORA HAY QUE TRABAJAR TRES TURNOS PARA COMER.
NUNCA OFRECIERON BUENOS EMPLEOS: TRABAJO NADA MAS ESO OFRECIERON.
NUNCA OFRECIERON BUENOS SALARIOS Y MEJOR VIDA: TRABAJO NADA MAS ESO OFRECIERON.
TRABAJO… A LOS ESCLAVOS SIEMPRE LES SOBRO TRABAJO.
COMER VA A SER UN DURO TRABAJO, CURARSE SERA UN TRABAJO MUY DURO. VIVIR SERA UN DURISIMO TRABAJO
NO HABRA NI EMPLEOS, NI COMIDA, NI MEDICINAS, NI AUMENTOS DE SALARIOS NI NADA.
SOLO LADRONES EN EL DESGOBIERNO.
Cada vez se me hace más evidente la sospecha de que Oscar, el hermano y el resto de los pitufos apuntados en vender el país como estrategia de modernización y crecimiento, han llegado un poco tarde a la fiesta de la especulación y el latrocinio global.
Han empezado a balbucear su desencanto en medio del confeti y la serpentina abandonada por otros jefes de estado que no han dudado en llevarse buena parte de los recursos de sus Estados achicados por las fórmulas de los organismos financieros internacionales y el Consenso de Washington.
Porque es un hecho que la consigna de trasladar el patrimonio de un país a aquel de las grandes corporaciones, en nombre de la competencia y la eficiencia, solo ha hecho ricos a algunos políticos y empresarios en el mundo, y pobres a una infinidad de ciudadanos que han asistido perplejos a la reducción y sustitución de sus derechos ciudadanos por los derechos del consumidor. Sustitución que imagino tendrá que generar novedades en jurisprudencia y administración de la justicia, puesto que lo humano sería, básicamente, en esta tecnología, algo que solo piensa en consumir. Como los ratones de un laboratorio. Filosofía para ratones.
Solo tendremos que empezar a preguntarnos cuál será el precio de la decencia y la justicia al final de esta fiesta que se resiste a morir. Porque algo tendrán que hacer para sentir que el esfuerzo y el ridículo valió la pena.
De este modo, me atrevo a pensar que Oscar y su estandarte de águila no es más que la señal decadente y anacrónica de un país que creyó en la república.
Habrá que ver si seremos capaces de sortear las rocas de este oscurantismo que se va imponiendo sin la humildad y sensatez de la duda metódica tan apreciada por el mundo moderno. Duda que siempre dió la bienvenida a la palabra de los demás.
De qué se extrañan? ¿por qué el lamento? ¿a caso están descubriendo algo nuevo? Todo eso se sabía desde antes de ir a las elecciones, aún así fue electo. Bueno sería conocer porque a pesar de lo nefasto que obviamente sería para el pueblo, siempre fue escogido, electo “popularmente”.