Por Manuel Emilio Morales, periodista
Los acontecimientos desencadenados en las últimas semanas a raíz de denuncias sobre el uso de los recursos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), y del gobierno de la República de China (Taiwán), han provocado una fuerte conmoción en el ámbito político y abierto un amplio debate acerca del papel de los medios de comunicación colectiva.
Debo confesar que ni la maraña con la que se trata de disimular estas donaciones, ni la arremetida contra los medios son nada nuevo en Costa Rica. En diferentes oportunidades hemos visto este mismo episodio, con el agravante de que pareciera que, en el caso de los dineros, quienes los disfrutan no aprenden.
Conviene señalar que no es aconsejable, de primera entrada, calificar como mala toda asesoría o consultoría, muchas de ellas totalmente justificadas y realizadas por profesionales de reconocida capacidad.
El problema surge cuando éstas se distorsionan, esconden, camuflan o se dirigen a personas, grupos y organizaciones que no responden a los objetivos primigenios. De acuerdo con lo que se ha afirmado recientemente, hay “profesionales” que viven de ellas. ¿Será esto ético y de conocimiento de los donadores de los fondos? ¿O será que quienes las “trabajan” también están invitados a la piñata? Pero el tema no acaba allí. Cuestionados por la prensa los eventuales beneficiados de los dineros del BCIE y Taiwán la han emprendido contra periodistas y empresas informativas. Posiblemente, los que así actúan no conozcan el ideario de don José María Castro Madríz quien, cuando sus consejeros le pedían acallar las críticas en su contra, sentenció: “Antes que un gobierno sin prensa, prefiero una prensa sin gobierno”. ¡Qué lección de civismo y madurez! El país debe regresar al camino de la razón y del buen juicio. Afortunadamente, aún confiamos en algunas de nuestras instituciones para que lo que esté oscuro reciba luz, lo sucio no se esconda bajo la alfombra, lo perverso se castigue y la transparencia realmente marque el camino de la buena administración pública.
La crisis que vivimos es seria y compleja. Desde esta perspectiva, el desafío de cada uno debe ser construir y contribuir “en la búsqueda del bienestar para el mayor número”, como afirmaba don José Figueres Ferrer.
Dentro de este entorno corresponde, entonces, al gobierno dirigir con tino el timón del país, a la Asamblea Legislativa, obviamente, legislar, y así a cada uno de los órganos del Estado cumplir verdaderamente con sus tareas.
Mientras tanto, a la prensa le quedará ser fiel a lo que señala el escritor y periodista argentino Tomás Eloy Martínez; “la llama sagrada del periodismo es la duda, la verificación de los datos, la interrogación constante. Allí donde los documentos parecen instalar una certeza, el periodismo instala siempre una pregunta. Preguntar, indagar, conocer, dudar, confirmar cien veces antes de informar: esos son los verbos capitales de la profesión”.
(Página Abierta - Diario Extra)
Columnista huésped | 27 de Julio 2008


2 Comentarios
No comparto algunas apreciaciones del señor Morales Escribir lo que se desea y no lo que es, lleva a falsas esperanzas y señalar caminos errados y sin salida para los problemas no es correcto ni sano para la vida de los pueblos.
Por ejemplo: “Afortunadamente, aún confiamos en algunas de nuestras instituciones para que lo que esté oscuro reciba luz, lo sucio no se esconda bajo la alfombra, lo perverso se castigue y la transparencia realmente marque el camino de la buena administración pública”. Esto es deseable pero NO es cierto. Por eso confunde. Otro ejemplo “Dentro de este entorno corresponde, entonces, al gobierno dirigir con tino el timón del país, a la Asamblea Legislativa, obviamente, legislar, y así a cada uno de los órganos del Estado cumplir verdaderamente con sus tareas.” ¿Cómo encargar al culpable del desastre para arreglar lo que así tiene para su conveniencia y saqueo? Esto no es verdad, deseable si pero casi parece soñar despierto y ciertamente confunde. Hoy debemos poner los pies en la tierra y dar soluciones reales para salir adelante. Contando con lo que verdaderamente tenemos, o no tenemos. Como no tenemos gobierno, división de poderes, independencia de los mismos etc., en fin, las cosas no andan mal sin causas. Leda Méndez
Con buen tino apunta muy bien el periodista Manuel Emilio Morales, quien en su carrera periodística se desempeñó en los distintos medios informativos y con gran acierto también dentro de la función pública, y Don Manuel Emilio centra su comentario en la desinformación a que se pretende llevar al pueblo costarricense de parte del actual “Gobierno” si podemos llamar gobernar a lo que los hermanos Arias han instaurado en Costa Rica, son muchas las interrogantes que quedan sin respuesta, o sea; nos dan respuestas a medias, tratando de justificar lo injustificable, hoy gracias a la dispoción de los medios informativos, las noticias viajan a una celeridad impresionante, ya no se puede esconder o disimular nada, los medios electrónicos se han dispuesto para que cada ciudadano sin importar su edad pueda tener la información al instante, y con el enfoque de diferentes ángulos. Desde hace algunos años se ha ido gestando un secuestro programado de los distintos medios de información, los cuales se han monopolizado, hoy subsisten los que hacen frente directo a la presión de grupos con intereses en hacer prevalecer ese entorno de “buen gobierno” con el concurso de “encuetas” para sopesar los desaciertos del gabinete actual y así llevar adelante el plan que fue pactado desde el anterior gobierno, y así despojar al pueblo de las instituciones que han sido pilar fundamental del estado democrático en el que vivimos desde la instauración de la Segunda República y bajo los preceptos de hombres visionarios como José Figueres Ferrer. Instituciones como el ICE, el INS, INCOFER, FANAL, La CCSS se encuentran en peligro, bajo la mira de estos grupos algunos ya lamentablemente sus bases fueron erosionadas, con la aprobación de las llamadas leyes complementarias, las otras poco a poco iran cediendo, las amarras interpuestas a estas las hacen aparentar inoperantes,lo raro es que sus profesionales son los mismos que se desempeñan en la empresa privada con gran esmero y eficiencia, además fueron formados dentro dentro de las mismas instituciones. Que sabias y que actuales las palabras de Don José Mª Castro Madríz y Tico por los cuatro costados, no de Grecia o alrededores del Meditarráneo a los cuales recurre con gran frecuencia nuestro Presidente para justificar sus buenas o malas decisiones. ¿Por qué buscar soluciones más allá de nuestras fronteras a los problemas que nos afectan aquí en Tiquicia? “Antes que un gobierno sin prensa, prefiero una prensa sin gobierno”. “¡Qué lección de civismo y madurez!” Gracias Manuel Emilio por ese comentario. Alberto Chaves Cordero.