La xenofobia se ha alborotado ahora con las revelaciones sobre Mugave porque está viva y se despierta aferrada a cualquier pretexto. No en balde son los negros objeto de todos los chistes. Los negros son feos, porque así lo dispuso el concepto de belleza impuesto por Europa. Huelen mal, porque nosotros olemos diferente; aunque según entiendo nosotros es mucha gente, cada uno con su olor. Son tontos porque no pueden pasar bien la pruebas de inteligencia diseñadas para los europeos. Son malos porque a la hora de juzgar sus maldades nos olvidamos convenientemente de las nuestras. Y si no fueran nada de eso, todavía son negros. Hasta decirles negros es tan impropio del color como llamar blancos a los europeos.
Para no quitarle a ningún grupo racial sus características humanas, reconozcamos que si el azar hubiera puesto a los africanos en el camino de la ciencia industrial y a los blancos en la selva, ellos serían los que en 30 años provocaron dos guerras mundiales con decenas de millones de muertos y un enorme desperdicio de recursos naturales. Ellos los destructores de las civilizaciones que encontraron menos desarrolladas. Ellos los apoyos de nuestros dictadores, los explotadores de nuestras minas, y los dictadores del libre comercio global. Ellos los autores del holocausto. Ellos los invasores de Panamá, Irak y Afganistán. Ellos los que quieren un mercado global discriminatorio e insostenible. Ellos los bellos, fragantes, e inteligentes. Y nosotros los malos, feos, malolientes, tontos, vagos, e ingobernables.
Cuando uno tiene un prejuicio contra un grupo étnico, como tenemos todos contra los africanos, porque a todos se nos ha educado menospreciándolos como inferiores, es muy tentador presumir que todas las miserias que padecen los africanos provienen de su supuesta inferioridad, y aceptar el color como elemento del juicio en vez de la historia, que ha sido allí terrible por la explotación y el mal trato extranjeros. Nada hay más reconfortante que pensar que el otro es más tonto que nosotros. Pero, ¿no vivían los reyes de Francia y sus palaciegos en el boato y el esplendor mientras su pueblo no tenía ni galletas? ¿No vivió Inglaterra en un caos por varios siglos después de la retirada de los romanos y hasta que se logró integrar racialmente, a pesar de que todos eran blancos? En las obras de Shakespeare se ve todavía la humillante posición que tenían los sajones durante el dominio normando, con la expresión despectiva little saxon, no obstante que sajones y normandos eran primos raciales. Y ¿no se puede decir lo mismo de toda Europa después de la caída del imperio romano? Y ¿no vive en un caos permanente la nación latinoamericana que presume de mayor blancura? ¿No son blancos en Yugoeslavia? Y no decían los europeos del norte hasta hace poco que “África comienza en los Pirineos”? ¡Qué mala memoria!
En Haití mismo, que los racistas blancos ponen como ejemplo de incapacidad de gobierno, recibieron derechos políticos los agricultores negros y los perdieron por la intromisión de Inglaterra a petición de los agricultores blancos; intromisión que se ha repetido muchas veces por parte de los Estados Unidos, principal soporte de sus dictadores. Y Liberia, a la que también se pone de mal ejemplo porque habría sido poblada por esclavos americanos, estaba continuamente sujeta a la intervención de franceses, ingleses y alemanes, y tenía una gran mayoría de gente de varias otras tribus diferentes, entre los cuales “solo los mandingas tienen rasgos mas europeos” según la enciclopedia británica.
Yo creo que un país es ingobernable cuando está compuesto de varias etnias, como los africanos, por el designio de las potencias coloniales: hay que recordar la tragedia de los nigerianos, los congoleses, y los hutus. Los Iks son un pueblo entero de Kenia que se hizo delincuente cuando lo obligaron a abandonar su vida nómada y asentarse, porque tampoco puede uno asimilar otra cultura cuando se pierde la propia; véalo aquí con los campesinos que se han tenido que venir a los tugurios, forzando a la clase que provocó su éxodo a encerrarse en el condominio.
Como el doctor Gutiérrez lamenta típicamente en La Nación la independencia de los africanos añorando el apartheid, y dice que estarían mejor colonizados, recibiendo los fuetazos que les imponía el white man’s burden, es bueno revisar esa fase del colonialismo, que en todas partes produjo monstruosidades incorregibles, o difíciles de corregir. Nosotros todavía no hemos superado el nuestro. Los chinos y los indios tampoco el suyo, aunque fue mucho menos apabullante. A los surafricanos hay que reconocerles la moderación con que evitaron la venganza, siguiendo la idea de Desmond Tutu de perdonar al que confesara su culpa; único caso conocido de la “observancia” de un principio cristiano fundamental.
Pero los más afectados por el colonialismo han ido los africanos, que son diferentes razas, cuyo desarrollo se interrumpió cazándolos como animales para la esclavitud, sometiéndolos a una servidumbre humillante de la que difícilmente uno se recupera, agrupándolos arbitrariamente en estados que ignoraban sus diferencias étnicas y culturales, catequizándolos en religiones que se odian mutuamente, reclutándolos en los ejércitos sangrones de los colonizadores, y largándose de allí con toda la élite administradora cuando ya no se pudo sostener el coloniaje; dejándolos entonces sin nada y en la ignorancia, porque todos los puestos de importancia eran de los blancos.
Para un tico blanco como el Dr. Gutiérrez, nacido en cuna de oro, educado en Europa con la plata de su oligárquica familia, e incorporado cómodamente a una profesión privilegiada, es muy fácil sentirse racialmente superior menospreciando a los africanos por las desdichas que padecen, sin ponerse a pensar por un momento cuánto de esas desdichas es el efecto directo de la reciente colonización, de la que no se han podido recuperar ni los árabes, a menos que también podamos atribuirle sus problemas a la inferioridad racial; como de hecho podemos hacerlo con los europeos del sur y del este, o como podemos hacerlo con nosotros. Como de hecho lo hacen con nosotros los europeos occidentales y los americanos wasp y wop. ¡Qué caray!, como aceptan nuestros rabiblancos que lo hagan, y les ayudan a hacerlo, pues mucho del exceso entreguista telecénico no es mas que esnobismo racial.
La evidencia más flagrante de la impreparación en que los dejaron los colonizadores se vio con el caos catastrófico en que cayó el Congo inmediatamente después de que se fueron los belgas, llevándose hasta los telegrafistas: era inevitable. Y seguro era inevitable la guerra devastadora de Nigeria cuando resultó imposible conciliar a los dos pueblos diferentes en que los habían agrupados los colonizadores ingleses. ¿Se puede usted imaginar que el presidente de uno de esos países recién independizados de Europa se llamara osagiefo (el redentor) y obligara a sus ministros a pasar el rito de iniciación de su propia tribu, que casi ninguno sobrevivía? ¡Pues el tipo era un oficial del ejército inglés durante la ocupación! Hechura inglesa, como Idi Amín en Uganda. Yo no sé que antecedentes tiene Mugave, pero no anticipo ninguna formación mejor en Rhodesia o Mozambique, y sé que el pobre país ha tenido la suerte catastrófica del que se ve de repente puesto sobre sus pies sin saber caminar.
Veamos la misma Sud Africa que tanto fariseísmo provoco aquí durante el apartheid, cuando personas como don Fernando Volio insistían todo el tiempo en que los blancos se echaran a la mar. ¿Qué chances tiene un país dividido en por lo menos dos etnias irreconciliables, una de las cuales guarda todavía un enorme resentimiento por el trato discriminatorio que recibió de la otra? ¡No nos podemos ni ver aquí telecistas y notelecistas, a pesar de que ambos grupos somos cholillos! Allí los negros cogieron el gobierno al fin, y hay que reconocer que no echaron a los blancos a la mar, pero tampoco estaban preparados, porque habían sido siempre sistemáticamente excluidos de todo.
José Calvo | 19 de Junio 2008


1 Comentarios
Coincido con Ud en que los seres humanos caemos facilmente en poner “etiqueta racial, política, intelectual y/o religiosa discriminativa” muy facilmente. No por ello coincido con Ud en que el deterioro de un continente como es el africano se debe a la colonizaciòn o porque “se ven los presidentes de buenas a primeras con la responsabilidad y sin el conocimiento de gobernar”(creo que en esa instacia ha sido Ud el que cae en asumir y etiquetar que los africanos no tiene la capacidad para tal función). En cualquier país del mundo, en el momento en que el gobierno se convierta en una dictadura, el objetivo primordial la codicia e impera la negligencia total a los elementos bàsicos de la seguridad social, el desastre se hace imminente y sucumbe la estructura!! No solo en África, lo podemos ver, igualmente en ciertos países del continente Americano y no por ello se culpa a Simón Bolívar o a los españoles! Zimbabwe-y el resto del continente africano-tiene años de vivir en pobreza y echànoles la culpa a “los blancos” de una historia pasada.Esa es una posiciòn muy ventajosa pues al echársele la culpa a alguien más, se libera uno de tomar responsabilidades presentes ó futuras pero mientras tanto, sí hay tiempo para engrosarse los bolsillos! En Àfrica abunda la riqueza natural y la humana, PERO ha imperado la mezquindad y el abuso de poder! Así no puede haber desarrollo ni paz social!! Ud duda del “chance” que pueda tener Sud África y compara éste país con el resto africano! Estoy en total desacuerdo con Ud! SA tiene 13 años de ser una democracia inter-racial, política y religiosa y se ha fortalecido como nicho económico y de desarrollo del continente! Hay 48 millones viviendo en SA. 3 millones son blancos inter-culturales y el resto compuesto por 11 DIFERENTES tribus africanas viviendo, creciendo, trabajando, compartiendo, con sus tradiciones. Imagínese un país donde se reconocen 11 idiomas oficiales?! Si ha èsta estructura le suma la afluencia “calculada” de 4 millones de Zimbabweños(sin contar los de Nigeria, Mozambique, Madagascar, Somalia, etc)quienes huyen en busca de mejores opciones y trabajo y llegan a habitar las zonas más marginadas del país, pues habría sido un milagro que la llama de la xenofobia no ardiera!! Claro que Sud Africa TIENE las manos llenas socialmente, no hay duda; pero se ha agravado con las situación de los países vecinos! La xenofobia no es producto de “2 razas de diferencias irreconciliables”… por favor! Es un insulto al esfuerzo realizado! La xenofiobia no se dio entre blancos y africanos! La GRAN diferencia que prevalece en SA al resto del continente es que se practica y se vive en democracia, existe un parlamento polìticamente representado por el voto público y hay un ideal a la lucha unida inter racial hacia el desarrollo económico, social y político. He vivido los últimos 11 años en SA. Lo respeto, admiro y confío en todo lo que representa y en su futuro! Como costarricense siempre he sido orgullosa de nuestra democracia y nuestro país, pero NO estamos exentos de la codicia gubernamental y humana o de los problemas sociales que la immigración descontrolada puede representar! Los problemas sociales no dejaràn de existir jamás, pero creo que en países como SA y CR donde existan y se defiendan la transparencia gubernamental, los valores personales y el respeto humano; el desarrollo y la paz prevalecerá!