Disminuir tamaño de letraAumentar tamaño de letraImprimir paginaEnviar esta pagina por e-mailAmpliar el ancho de la paginafluid-width

Pensar alternativas

Luis Paulino Vargas Solís | 12 de Abril 2008

Esto es algo que se puede hacer al menos de dos forma. Pensar alternativas como un esfuerzo que aporte al proceso de construcción de una nueva y perdurable correlación de las fuerzas sociales y políticas. O bien, pensar alternativas como un esfuerzo que contribuya a darle contenido al proyecto político que se buscaría impulsar a partir de esa nueva correlación de fuerzas sociales y políticos.

A lo primero le he dedicado muchos artículos durante los últimos meses. A lo segundo también le puse algún modesto esfuerzo, el cual quedó recogido en un librito que lleva por título “Soñar con los pies en la tierra”, generosa y desinteresadamente publicado, a inicios de 2007, por la Fundación PROCAL.

Veremos si se logra construir, en lo político, alguna alternativa con verdadera vocación de poder. Con el paso del tiempo, constato, con mucho dolor, que esa posibilidad tiende a debilitarse ya que, cada vez más claramente, veo un PAC orientado a entrar en el juego electoral típico, sin capacidad -o acaso sin voluntad- para trabajar por la articulación de una alianza de un nuevo tipo, a la vez política y ciudadana, amplia y plural. La principal aquí no es la presunta “moderación” del PAC (asunto que, de cualquier manera, está legítimamente abierto al debate). Sobre todo es importante observar que este partido parece querer volver a jugar el juego de siempre, con las reglas de siempre, en vez de atreverse a descomponer el ajedrez para enfrentar la lucha desde nuevas bases, con nuevos instrumentos y distintas concepciones de lo político. Se percibe un susurro creciente que parece repetir el mismo mensaje que se lanzó en las elecciones de 2006: que los demás nos sigan ya que nosotros -o sea el PAC- ni dialogamos ni concertamos ni nos aliamos a nadie. Si se llegara a confirmar esta tendencia con ello quedaría claramente establecida una conclusión: la de que al PAC la cuerda le alcanza para ser un partido anti-neoliberal, pero no para ser un partido alternativo. Solo el tiempo lo dirá, como el tiempo también sentará las responsabilidades correspondientes.

Siempre queda la opción de construir una alianza al margen del PAC. Quizá eso posibilite formular una propuesta programática más sólida, pero sobre una base política debilitada. Y debilitada también para el PAC, por más que este sea -aunque podría dejar de serlo- la principal fuerza político-electoral opuesta al neoliberalismo. En esas circunstancias -el PAC de un lado y otros partidos y organizaciones ciudadanas por el otro- el resultado de las elecciones de 2010 es cosa cantada: otro gane de la oligarquía neoliberal.

En todo caso, y pensando que el mundo no se acabó con el irregular referendo del 7 de octubre ni se acabará con un eventual irregular gane del neoliberalismo en 2010, aún sigue siendo necesario intentar hacer algo por frenar y revertir el desastre. Planteamos así la pregunta acerca de qué se podría hacer -supuesto que algún día la tortilla se vuelva- para lograr que la sociedad y el mundo sean un lugar algo más amable y generoso donde vivir.

Por el momento, intento tan solo proponer una idea que me parece simple y básica: formular propuestas acerca del qué hacer, debería ser un ejercicio que no se agote en el enunciado de metas y objetivos nobles y deseables, sino, y antes que eso, debería ser un ejercicio que clarifique las condiciones de factibilidad desde las cuales es posible hacer realidad esas metas progresistas y generosas. Creo que es obvio: no podemos construir una casa sobre un terreno cubierto de enormes rocas y matorrales. Primero hay que limpiar para después construir.

Tengo aquí presente la experiencia histórica de las izquierdas, particularmente en Costa Rica. Sus programas eran, en su mayor parte, un listado de cosas que se consideraban deseables, sin mayor discusión acerca de las condiciones de realidad de las cuales dependía que tales propuestas pudieran resultar efectivamente aplicables. A mi juicio esto es hoy más importante por una razón: el grado de avance que ya registra el proyecto neoliberal en nuestro país. En especial al entrar en la era del TLC, ya que éste conlleva un aceleramiento y profundización radical de ese proyecto.

El asunto es fácil de entender: el proyecto neoliberal se va concretando como un conjunto de estructuras jurídicas e institucionales, que responden a unos pocos y bien delimitados objetivos: principalmente procuran blindar los intereses del capital concentrado y, en especial, del capital transnacional. Por ello mismo, y de forma correlativa, debilitan, o incluso anulan, todos aquellos mecanismos que preservarían un mínimo de autonomía económica nacional o una cierta capacidad básica de redistribución equitativa de la riqueza y los ingresos, como también subvierte aquellos mecanismos o instrumentos que posibilitarían una participación ciudadana más cabal y efectiva, una real protección del medio ambiente, un desarrollo cultural pleno o una afirmación progresista e inclusiva de la identidad nacional.

El neoliberalismo construye proyectos de sociedad orientados a la concentración y la exclusión en lo económico, a la más rígida dominación en lo político y a la estandarización monocolor en lo cultural. Levanta así enormes valladares que dificultan tremendamente hacer cualquier cosa que se salga de esa lógica perversa. Por ello, cuando de formular ideas para un proyecto alternativo se trata, el primer paso es comprender el cómo podremos remover tales obstáculos, para así dar viabilidad a nuestras propuestas.

Volveré sobre esto en próximos escritos.

Luis Paulino Vargas Solís | 12 de Abril 2008

1 Comentarios

* #4559 el 12 de Abril 2008 a las 09:33 PM Jorge Crespo Berdecio dijo:

Don Paulino:

Pienso que el temor a perder en las próximas elecciones es un quiste que podría viciar y enrarecer la posibilidad de alternativas políticas en Costa Rica. En este sentido, considero importante ubicar ese temor, más bien, en la incapacidad de aprender las lecciones de los últimos rounds de este enfrentamiento desigual, a partir del cual ya no podemos seguir dándonos el lujo de no ser ágiles, sabios e ingeniosos.

Una de estas primeras lecciones podría ser la de asumir que el neoliberalismo ha sido un programa que ha involucrado formación académica, experiencia política, alianzas tácticas y estratégicas, visión implementada y posicionada a lo largo de años de experiencia pública y privada, de modo que, cuando nos dimos cuenta, ya todo estaba acabado…(blindado, diría usted). Tengo la impresión, y talvez en esto voy a cometer una gran torpeza, tengo la impresión de que no sera sencillo pasar de ser una masa que consume y sueña a ser un pueblo organizado que produce y transforma; un pueblo cuya vocación de poder no se limita al cómodo voto cada cuatro años, sino que asume el poder como el ejercicio responsable y cotidiano de poder paralizar un pais cuando tanto la injusticia como el despotismo intenten imponerse para favorecer privilegios de minorías.

¿De qué sirve llegar al poder sin poder?

No creo que se trate simplemente de ser progresistas o buscar una sociedad mas solidadria. Creo que se trata, tambien, de poder llegar a ser presidentes del TSE y la Sala IV, de ser Ministros de Cultura y Directivos de la Cámara de Comercio o Industrias, de empezar a ubicarse en los lugares clave de nuestra dinámica institucional con un discurso coherente y práctico que obligue por sentido comun a empujar las metas de una sociedad más inclusiva y solidaria. Talvez el nuevo entorno mundial pueda favorecer el debilitamiento de las tesis neoliberales y provocar una apertura ( de otro tipo) que ayude al pais a caminar en este sentido. O por lo menos a empezar a trabajar en las catacumbas del futuro de un poder mas humano, en el buen sentido de la palabra.

En fin, que creo que el poder que buscamos no lo definiran las proximas elecciones, sino la beligerancia, seriedad y responsabilidad de las actuales construcciones sociales, y que en esto el PAC solo es una instancia politica más que busca definir sus posibilidades en el terreno de experiencias que lo fortalecen o debilitan, asumiendo los riegos de cualquier propuesta política que busca quedarse para enriquecer con el cumulo de su acervo las nuevas alternativas a un cambio en nuestra cultura politica y nuestra forma de producir y distribuir riqueza. Y creo que lo hacen con seriedad y compromiso. Lo unico que me llama la atención del PAC es que parece haber pasado de ser un partido de accion ciudadana a uno de accion legislativa. ¿Donde estan sus otros militantes?

Bueno, don Paulino, se trataba solamente del comentario de un artista plástico que lee y busca la forma de encontrar su lugar en esta red que permite circular la palabra y sus posibles consecuencias.

Un abrazo. Jorge

Publique su Comentario




Recordar mis datos?


Reglas para publicar comentarios: Antes de publicarse, cada comentario será revisado por el moderador. Su dirección de e-mail no aparecerá.