Por Ignacio Trejos P., Antonio Troyo C. y Héctor Morera Vega
En conciencia, los fieles católicos deben votar NO en el referéndum del 7 de octubre, para rechazar este TLC. Luego se puede renegociar un acuerdo comercial justo.
Esta es nuestra respuesta a las cinco preguntas por un voto éticamente responsable, planteadas a la grey católica por la Conferencia Episcopal de Costa Rica con relación al referendo sobre el TLC.
Pregunta 1 - ¿Corrige o aumenta la creciente brecha social y económica interna?
Respuesta - El modelo económico neoliberal del TLC, aumenta la brecha social y económica. La clase media tiende a desaparecer aceleradamente. Con el TLC, habrá unos pocos ricos más ricos y muchos pobres más pobres.
Pregunta 2 - ¿Ayuda a eliminar o deja inalterables las raíces de la pobreza?
Respuesta - La estrategia mercantil del TLC reproduce y aumenta las raíces de la pobreza. En aras del llamado libre comercio, el TLC ata de manos al Estado Social de Derecho, impidiéndole establecer políticas preferenciales para los pobres.
Pregunta 3 - ¿Fortalece o debilita la capacidad nacional para decidir con autonomía sobre el propio desarrollo?
Respuesta - Costa Rica pierde autonomía para escoger su propio desarrollo, porque el TLC enyuga el país a los mecanismos globalizados que disminuyen la soberanía y la independencia de la nación.
Pregunta 4 - ¿Quedan los productores costarricenses más fortalecidos o más vulnerables frente al socio comercial?
Respuesta - La lógica mercantil del TLC favorece a las corporaciones transnacionales, en detrimento de las empresas productivas nacionales. La pequeña y mediana empresa queda muy vulnerable. El TLC mantiene los subsidios multimillonarios en dólares a la agricultura del mayor socio comercial, mientras en Costa Rica la agricultura es desamparada y los agricultores son abandonados.
Pregunta 5 - ¿Respeta la vida humana tal como se estipula en nuestro ordenamiento jurídico?
Respuesta - El TLC viola la santidad de la vida humana, mercantiliza desde los embriones hasta los órganos humanos. La persona humana es sacrificada como corderillo en el altar del libre comercio.
Nuestro criterio ético se basa en los principios de justicia, equidad, solidaridad, opción preferencial por los pobres, libertad, autonomía, participación, diálogo y respeto por el ambiente. Estos principios en una economía solidaria deben complementar los de eficiencia, competitividad y productividad.
La Constitución Política de Costa Rica establece en su artículo 74 que el principio cristiano de justicia social es el fundamento de una política permanente de solidaridad nacional. Este TLC es contrario al principio cristiano de justicia social.
Desde la ética cristiana, es necesario y justo votar NO en el referéndum del 7 de octubre. Una vez rechazado este TLC, Costa Rica puede renegociar un acuerdo comercial bilateral justo con su principal socio comercial, como lo han hecho Chile, Colombia, Panamá o Perú.
Bien decía el venerado Papa Juan Pablo II: “No tengáis miedo”.
Mons. Ignacio Trejos P., Obispo Emérito de la Diócesis de San Isidro de El General
Mons. Antonio Troyo C., Obispo Auxiliar Emérito de la Arquidiócesis de San José
Mons. Héctor Morera Vega, Obispo Emérito de la Diócesis de Tilarán
Columnista huésped | 1 de Octubre 2007


1 Comentarios
Felicito a los sacerdotes que han dicho con valentía un No al TLC.
Pese a que soy evangélica, sentí mucho orgullo al oir al valiente sacerdote Monseñor Trejos pronunciarse el pasado 30 de setiembre.
Lástima que la iglesia evangélica permanezca callada.