De derecho lo único que he entendido en los últimos años es que está torcido, peor aún, retorcido. Eso me resulta insoportable, toda vez que desde que estudiaba en la escuela, la Constitución, los fallos de la corte y las máximas autoridades nacionales merecían respeto absoluto, porque a su vez eran lo más respetable de una nación.
Conforme fui creciendo, el concepto de las autoridades fue decreciendo y no fue por culpa mía, sino porque las máximas autoridades comenzaron a demostrarme que no eran respetables.
Los fallos, o mejor dicho las fallas del Poder Judicial comenzaron a decepcionarme, pero las he aceptado con absurda resignación, al extremo que hoy digo “el TLC es perfectamente constitucional porque así lo dijeron 5 magistrados, pero sigue siendo malo aunque sea constitucional”, lo mismo podemos decir del cigarrillo o del licor, el hecho que sean legales no los hace buenos, mientras que el veneno de culebras cada día demuestra tener propiedades curativas, aunque en exceso mata.
Los magistrados Armijo y Cruz siguen siendo una luz e inspiración en la Sala Constitucional y una garantía de que todavía hay esperanza. Su valor y determinación estarán presentes por muchos años, aunque sean minoría. Muchas veces las mayorías se equivocan, por ejemplo la mayoría que apoyó a Hitler estaba equivocada lo mismo que la que dió aval a Bush en su país para invadir Iraq. En ambos casos quienes se quedaron del lado de la minoría, eran los que estaban en lo correcto.
Y siguiendo con mayorías equivocadas, la Constitución en su artículo 95, inciso 3 sobre la regulación del sufragio exige “Garantías efectivas de libertad, orden, pureza e imparcialidad por parte de las autoridades gubernativas”.
Sin embargo, los magistrados del TSE en el reglamento del referéndum, Artículo 24 sobre Prohibiciones dice: “…la participación de los funcionarios públicos en foros o debates sobre esa temática, en general, siempre que, de realizarse en horario de trabajo, se cuente con la autorización de la jefatura correspondiente…” Eso explica la razón por la cual el Ministro de la Presidencia anda todo el día en campaña pues sólo necesita el permiso de su complaciente hermano. ¿Y Oscar Arias, depositario del poder más no su dueño, a quien debe pedir permiso? Lo vemos a diario haciendo propaganda al TLC, usando tiempo y sueldo que pagamos los costarricenses.
Más grave aún, fue el hecho que cuando llegaron al TSE las mujeres de blanco a las 10:00 am el jueves 12 de julio, un grupo de 14 personas con camisa roja, muchos de ellos funcionarios de Casa Presidencial estaban ahí en horas de trabajo… por supuesto, con autorización de sus superiores. Eso además según ese reglamento no violenta nada ni supone el uso de fondos públicos… ¡y todavía hay quienes satanizan a las personas que expresan dudas sobre la transparencia del proceso por parte de las autoridades electorales!
Hoy hace 218 años un pueblo enardecido por violaciones a sus derechos tomó la Bastilla y derrumbó un régimen que tenía a la sociedad dividida y no había separación de poderes del Estado. Hoy en nuestro país sucede algo parecido. Mientras muchos clamamos por igualdad y libertad de expresión y sobre todo fraternidad, el Presidente de la República nos ataca y discrimina por discrepar.
En Europa la “European Comission for Democracy Through Law” emitió un reglamento de referéndum según el cuál se garantiza la igualdad de oportunidades para los que apoyan y los que se oponen a la propuesta sometida a referéndum, provee financiamiento estatal a ambas partes, exige actitud neutral o imparcial por parte de funcionarios públicos y equidad de espacio en estaciones de radio y televisión públicas así como balance de cobertura a quienes apoyan o se oponen a la propuesta del referéndum. ¡Igualito aquí!
Teniendo esos países mayor trayectoria y experiencia en consultas populares, ¿qué costaba al TSE estudiar y adaptar reglamentos probados en países con mayor experiencia en ese tipo de consultas?
Aquí las autoridades están provocando a un pueblo que es sumamente pacífico, pero no tonto, demostrando con ello que por algo la historia es cíclica. Lo que no sabemos es a cual ciclo responderá esta vez y qué sucederá si no se rectifica a tiempo. ¿Tendremos una Bastilla a la tica?
NOTA PRESENTADA AL TSE
Nosotras, mujeres de blanco, ciudadanas costarricenses, herederas de la Patria que con inteligencia, honradez y dignidad forjaron nuestros abuelos y abuelas y que con hidalguía y patriotismo supo defender Juan Rafael Mora y miles de valientes costarricenses, hemos asumido desde siempre la responsabilidad de heredar a los hijos e hijas de esta tierra la integridad del patrimonio que recibimos.
Denunciamos que las condiciones en que se está convocando el Referéndum del TLC y el Reglamento del mismo, no garantizan la transparencia y la pureza indispensables para un proceso como el que se avecina. Además, el avance de la Agenda de Implementación en la Asamblea Legislativa, constituye una burla al Referendo, ya que dicha agenda es tan inseparable del TLC que sin ella el TLC no podría entrar en vigor.
Es imprescindible que previo a la convocatoria oficial se resuelvan todos los recursos interpuestos por don Eugenio Trejos, don José Miguel Corrales y cualquier otro ciudadano o ciudadana que tiene derecho a ser atendido oportunamente. Entre otros, debe garantizarse:
Imparcialidad absoluta de funcionarios públicos en el proceso conforme lo indican el Código Electoral y la Constitución Política.
Que no se nos arrebate el Referéndum Ciudadano por uno proveniente del poder delegado.
Que se someta el texto del TLC y no el Informe de mayoría del PLN
Que siendo el Referéndum una instancia del soberano para aprobar una Ley, de igual manera que en la Asamblea Legislativa se requieren 38 votos y no 37 o menos, en este caso, para que sea vinculante según la misma Ley de Referéndum, debe exigirse que este sea aprobado por un mínimo del 40% del padrón electoral.
Que se regule la propaganda conforme lo indica la Ley de Referéndum y el Código Electoral, de modo que no se permita más de 1 página de periódico diaria o de 10 minutos de radio y Televisión.
Que se vote mediante huella digital y no con “X” , asegurando así que no se puedan alterar o anular papeletas fácilmente durante el proceso de recuento.
Que el recuento general de votos en el TSE sea público y preferiblemente televisado.
Que los fiscales sean nombrados por los ciudadanos organizados y no por los partidos políticos.
Que de acuerdo con el Código Electoral, se prohíba la venta de licor el día del referéndum (Ley Seca) para evitar problemas de violencia y agresividad.
Ya el TSE dio muestras que sí se pueden modificar disposiciones erróneas como que la Fuerza Pública esté a las órdenes del TSE y no del Ejecutivo, por lo que es perfectamente viable, realizar a tiempo estas modificaciones.
De no modificarse los puntos mencionados, el referéndum, lejos de servir para mantener la paz social y el entendimiento, se convertiría en un detonante a una mayor polarización o a un enfrentamiento de insospechadas consecuencias. Por lo tanto, es preferible que el TSE posponga unos días la convocatoria para garantizar que sea transparente y pura y así se resuelvan serios cuestionamientos que podrían llevar a que el referéndum fracase y la violencia se desate.
Flora Fernández | 15 de Julio 2007


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