Es sorprendente… pero la verdad es que no debería serlo, el apoyo que está encontrando en muchos países, esa segunda edición de Juan Domingo Perón que se llama Hugo Chávez, militar golpista que, fracasado como golpista, decidió convertirse en demagogo populista para alcanzar mediante votos lo que no pudo conseguir por las balas (o por las malas, como ustedes quieran).
Es indudable, evidente, indiscutible, que en la América del Sur hay gobernantes mucho más capacitados que él, con mejor formación filosófica y, sobre todo, más demócratas. Demócratas, en fin. Y para abrir boca se puede citar a la señora Bachelet, a Kirchner, a Lula, a Tabaré Vázquez… y no sé todavía si me atrevo a colocar a Evo Morales en la lista. Pero el hecho es que todos, los buenos y los malos, pareciera que van adquiriendo algo en común, y es la finalidad de crear una unión verdadera en Sudamérica, que la salve de las aberraciones diz que librecambistas, (privatizaciones, PAES) que el Fondo Monetario impuso con desastrosos resultados, incluso en Costa Rica.
Esto es claro, y la verdad sea dicha, en el año 2006 los únicos países latinoamericanos que escogieron gobiernos influidos por Washington, fieles a Washington o simpatizantes de Bush, fueron Colombia (por circunstancias especiales explicables), México (en una elección discutida y discutible) y Costa Rica.
Hay que subrayar que Costa Rica tiene una larga historia de amistad con los Estados Unidos, aunque no de sumisión a ellos. La política internacional de nuestro país en los treinta años que siguieron al 48, fue de amistad con los Estados Unidos, pero no de satélite. Nuestra ausencia de la Primera Asamblea de la OEA celebrada en Caracas en 1954, fue histórica, y despertó las iras de aquel imperialista sin careta que se llamaba John Foster Dulles. Todos recordamos cómo don Oscar Arias enfrentó su política centroamericanista a los deseos de Ronald Reagan, y salió triunfante.
Pero los Estados Unidos sabían que podían contar con Costa Rica como país amigo (crítico, pero amigo; amigo, pero no sumiso). La verdad, muchas veces se ha dicho, es que Costa Rica es un país donde ningún político ha hecho fortuna sobre una plataforma anti-yanqui. Pero también ha sido un país sin somozas… hasta ahora.
Me atrevería a decir que lo que está sucediendo en la América Latina es el reflejo inevitable, la reacción inevitable a lo que viene sucediendo en la América del Norte desde el asesinato de John Kennedy. Una ala derecha (de la que sólo se han escapado los presidentes Ford, Carter y Clinton) totalmente implacable se apoderó del gobierno federal y parece gobernar para los petroleros y los fabricantes de armas, con guerras a la orden del día y Guantánamos.
Por esa razón y dígase lo que se diga, el que estamos viviendo no ha sido el más fructífero período de las relaciones interamericanas. Y así se explica (o me explico) lo que ha venido sucediendo en todas partes, salvo en Colombia, México y Costa Rica.
(La República)
Alberto F. Cañas | 13 de Enero 2007


3 Comentarios
Me parece que Don Alberto no logra superar su desconfianza de clase. En el plano personal, posiblemente Don Alberto se sentiría más a gusto, más cómodo, conversando con Fidel Castro que con Hugo Chaves o Evo Morales. Al fin y al cabo Fidel proviene de la clase alta cubana, en cambio HUgo y Evo, vienen del pueblo, no tienen el refinamiento cultural ni el nivel educativo, vienen de la gradería de sol. Pero intuitivamente se comunican muy bien con sus respectivos pueblos y están buscando solucionar los problemas apremiantes de sus sectores populares, creo que les importa un comino que los llamen populistas.
Don Beto, Chávez fracazó como golpista pues el levantamiento de febrero del 92, al mando de militares patriotas que lo acompañaron, fue un fracazo militar, sin embargo significó un triunfo político, por las consecuencias posteriores, que le abrió el camino al triunfo electoral de 1998 y a lo que viene. Hay derrotas que se convierten en triunfos. Lo demás, si es populista o cualquier otro adjetivo que le quiera atribuir, lo más importante es que está transformando a Venezuela, rescatando sus riquezas, en beneficio de las mayorías.
Suena fuera de lugar este comentario viniendo de alguien que disque se sacó la mugre por la misma razón en el ‘48. No es que los “glostoritas” andaban tras elecciones democráticas (léase POPULARES, mal que le pese el término al elitista Alberto Canas) por las buenas o por las “balas”?
O es que el fin sólo justifica los medios de ciertas clases sociales? Aunque de buena ganan esas han especulado con los votos de las clases más marginadas e ignorantes desde siempre. Si no, que lo diga el PLUSC y, por ende, el mismo A.Cañas.
Irrespeta este señor al pueblo venezolano. Me hubiera gustado leer algo tan rabioso en contra del chineado de los “social demócratas” como él, sobre el corrupto Carlos Andrés Pérez. Porque don Beto, si de golpistas fracasados se tratara, le recuerdo a Ud. el perpetrado por sus queridos “socialdemócratas” contra Chaves en 2002.
Bien vale recordarle a d. Beto el sabio consejo bíblico: hay un tiempo para todo:especialmente para callar cuando uno empiece a hablar tonteras…