No se habían terminado de tomarse el último gin and tonic con Rumsfeld en Miami, cuando los líderes castrenses de Centroamérica (e inevitablemente ahora me veo en la obligación de incluir al ministro Rogelio Ramos entre ellos), nos regalan otro despropósito: supongo que atendiendo la invitación del Ministro de Defensa de España José Bono durante su última gira por Centroamérica, ayer han desfilado en el Paseo de La Castellana, destacamentos de los ejércitos de Iberoamérica en ocasión del día del Ejército español y en conmemoración de la XV Cumbre Iberoamericana que se celebra en Salamanca…ticos incluidos.
De los motivos, legitimidad y pertinencia de la participación de los demás países en la parada militar no comento nada. Allá ellos. Me quejo de la actitud del mío, democracia no armada, que nada –repito NADA- tenía que estar haciendo en el desfile de marras, aunque los pasajes a los policías ticos fueran regalados y les ofrecieran hospedaje gratis en un cuartelito de la Guardia Civil con vista a la Cibeles. Costa Rica no debe, no puede y no tiene que estar en esos trotes, mucho menos ahora que nuestros vecinos nos acusan de ser la nueva y amenazante potencia militar de la región.
Ahora vendrán las explicaciones (si es que alguien las pide) diciendo que aquello no tenía ninguna intención nefanda y que, de haber rechazado la invitación, Costa Rica le habría hecho otro “feo” al gobierno español, ya muy ofendido por el desventurado episodio de la que fuera víctima inocente la señora vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega. Es decir, otra vez el gobierno que nos mal gobierna echará mano a su celebérrima capacidad para mentir y aquí paz y después gloria. En España dirían: ¡pamplinas! En Curridabat decimos otra cosa bastante más ordinaria.
Y como en política dos más dos son cinco, yo me pregunto: ¿será cierta tanta inocencia? Primero nos meten en una guerra ilegal en Irak; después se ponen a organizar (después lo desmienten, pero ahí están las actas del CFAC para constatar el delito) el ejército centroamericano creado en la Cumbre de Tegucigalpa; posteriormente se van solícitos a buscarle presupuesto a dicho ejército a Miami y, de paso, a darle una sobadita a míster Rumsfeld; antes todavía, habían firmado un TLC en el que ponen en entredicho nuestra neutralidad por vía de permisos para la fabricación de armas y ahora rematan la faena desfilando en Madrid con los chafas del Hemisferio. ¿Cómo es que dicen los abogados? ¿A confesión de partes relevo de pruebas?
En todo caso pobre país el nuestro. Joya centenariamente democrática, algunos quieren convertirla en baratija puesta a hacer el ridículo de día de por medio. ¡Qué mal andamos! Aquí no hace falta, como dice un cartel propagandístico con aviesa intención, un capitán que regente el barco…lo que necesitamos es una tripulación que meta en cintura al capitán, recupere el barco y lo lleve a puerto seguro. ¡Joder!
Luis Guillermo SolÃs R. | 13 de Octubre 2005


1 Comentarios
Magnìfico enfoque. Mas indicios claros, precisos y concordantes de que a Costa Rica regresa el ejèrcito. Creo que urgen el referendo y la constituyente, porque esto se nos va de las manos.